miércoles, 1 de agosto de 2012

El problema son los adultos

Cuando veo a los seres humanos en etapa escolar, muchas veces, siento ternura, lo cual se refleja en mis deseos frecuentes de contenerlos, acogerlos y escucharlos, hasta que queden en silencio. Me parecen personas que no presentan problemas emanados de sí mismos, muy por el contrario, por lo general sus temas de aflicción tienen punto de partida en la relación con los adultos, resultan ellos ser el problema que los atañe... ¿paradojal?...

sábado, 30 de junio de 2012

Orientación educacional

A veces me pregunto si es que la orientación educacional se enfoca a los niños o a sus padres... ya que cada vez que converso con un estudiante, de educación básica o media, me doy cuenta de que su problemática fundamental, radica en los adultos responsables con los que conviven a diario, quienes suelen estar muy ocupados como para detenerse a escucharlos y, al mismo tiempo, mirarlos, lograr esa conexión maravillosa que sólo puede darse entre los padres y sus hijos, transparente, amable, emocionante. A veces me pregunto por qué, los padres no aprovechan al máximo el regalo más hermoso que les ha brindado la vida, la posibilidad de ser padres, dedicarse a aquello como labor fundamental y crear vínculos estrechos, basados en la comunicación eficiente y un estilo de crianza embriagada de amor. ...Muchas veces me doy cuenta, con el corazón apretado, de que lo único que los hijos desean de sus padres es ser hablar y ser oídos con el alma, sin esperar que les den una solución, un consejo, una respuesta, aquello resulta ser insignificante en relación con la importancia de saber que alguien tan fundamental como el padre o la madre, está pendiente y siempre alerta a cualquiera de sus vivencias. Hoy comprendo la importancia de ser orientadora educacional y los caminos que llevan, en ocasiones, a tierras pedregosas que, tarde o temprano, dictan la dirección a seguir.

martes, 20 de marzo de 2012

Té con miel...

La educación sigue ensayando mientras diversas teorías dan vueltas en el ser y no logran concretarse, precisamente porque lo que se busca resulta no pertenecer al ámbito de la cognición, por consiguiente el humo no deja ver más allá de la propia sombra que se posa sobre la pared y parte del suelo, compañera obligada de tanta escritura, lectura, vivencia y teorización, que se escabulle entre los dedos, simplemente porque no es posible seguir pensando más...tal vez es el momento de dejar que la bibliografía cierre sus puertas para dar paso al sentimiento y llevar a cabo una revolución educacional conducente a la cultura del té con miel, verborreica, demencial, arrebatada, impulsiva, nostálgica y decepcionada.