lunes, 23 de agosto de 2010

Estructura de una investigación cuantitativa: componentes básicos y sus implicancias.

Desde los inicios de su vida, el ser humano hace gala de su afán exploratorio, característica que se desarrolla a medida que se acrecienta el movimiento, en primer término cuando logra sostener la cabeza con sus propios medios, lo cual le da una visión panorámica del mundo, un lugar desconocido que poco a poco comienza a hacerse familiar. Luego, aprende a desplazarse, con lo cual, adquiere la posibilidad de acercarse a cada una de las cosas que llaman su atención para, a través de los sentidos, investigarla a fondo de una manera instintiva y carente de metodología científica.
En la medida en que comienza a instruirse, durante su paso por la enseñanza básica y media, se les encomienda realizar “trabajos de investigación”, con lo cual comienza una práctica semi formal del proceso investigativo y, posteriormente, al optar a cualquier grado académico, la investigación se vuelve una tarea que requiere de un mayor grado de complejidad, dada la utilización de un método científico para poder llevarla a cabo y concretar la idea de una tesina o tesis.
Dado lo anteriormente expuesto, la pregunta lógica que se viene a la mente es ¿qué es una investigación?. La palabra “investigación” proviene del latín in (en) y vestigare (hallar, inquirir, indagar, seguir vestigios) , en este contexto, podemos dar una definición elemental que tenga relación con descubrir e indagar en relación con algo y, de manera más formal y concordando con Ander-Egg, afirmar que “es el proceso que, utilizando el método científico, permite obtener nuevos conocimientos en el campo de la realidad social (investigación pura) o bien estudiar una situación para diagnosticar necesidades y problemas a efectos de aplicar los conocimientos con fines prácticos”.
Existen dos enfoques de investigación, a saber: cuantitativo (se centra en aspectos suceptibles de ser cuantificados) y cualitativa (busca descubrir el sentido y el significado de las acciones sociales). Para efectos de este ensayo nos centraremos en el primer enfoque mencionado.
Previo a la investigación, nace una idea que puede ser originada al ver una película, en una conversación, en un paseo, mientras se trabaja, leyendo una revista, entre muchas otras que se relacionan con la vida del potencial investigador y de su quehacer profesional.
Esta idea permanece como huésped en la mente del investigador hasta que se transforma en el problema de investigación que, resulta ser el aspecto central y el reconocimiento o identificación del problema. En este contexto, un problema surge cuando una solución conocida es puesta en duda, no se comprende algún hecho de la realidad, el conocimiento o solución del problema pone en evidencia a otro hasta ese momento desconocido, las explicaciones o situaciones existentes son insatisfactorias o cuando se provoca una necesidad que antes no existía.
Es importante destacar que posee cuatro elementos centrales, a saber:
• Pregunta de investigación: Es el planteamiento inicial y se escribe en forma de pregunta.
• Objetivos de la investigación: Son la guía del estudio y es necesario tenerlos presente durante todas las actividades de generación de conocimientos ya que son las guías, las metas y los compromisos de la investigación.
• Objetivos específicos: Son aquellos que se orientan al logro del objetivo general y se desprenden de él.
• Preguntas de investigación: Es la operacionalización de cada uno de los objetivos, se obtienen transformándolos a pregunta que, deberán ser respondidas en el transcurso de la investigación.
Una vez concretado el problema de investigación, se hace necesario justificar por qué es necesario y/o importante que la investigación se lleve a cabo en el contexto de la disciplina en que se va a desarrollar, dicho en otras palabras, cuales son las razones prácticas que la justifican. A este respecto existen cinco motivos por los que se busca la justificación:
1. Conveniencia
2. Relevancia social
3. Implicancias prácticas
4. Valor teórico
5. Utilidad metodológica
Obviamente, es poco probable que una investigación pueda justificarse con estos cinco parámetros, por lo cual es importante que lo haga, al menos con uno de ellos.
Así mismo, es importante tener en cuenta la viabilidad de una investigación, dicho en otras palabras, establecer la factibilidad de su realización dados los recursos con los que cuenta el investigador, ya que existe un sinnúmero de limitantes que pueden amenazar la concreción del mismo.
De esta manera se llega al punto en que es necesario comenzar a trabajar en la investigación propiamente tal, para lo cual es menester contextualizar y fundamentar teóricamente el estudio con lo que se denomina Marco Teórico, lo cual consiste en explicar y analizar teorías, enfoques, investigaciones y antecedentes generales que se escojan como atingentes para el encuadre del estudio.
En palabras de Hernández y otros (1997) el marco teórico posee seis funciones principales, a saber:
1. Ayuda a prevenir errores que se han cometido en otros estudios.
2. Orienta sobre cómo habrá de llevarse a cabo el estudio.
3. Amplia el horizonte del estudio y guía al investigador para que este se centre en su problema evitando desviaciones del problema original
4. Conduce al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán de someterse a prueba en la realidad
5. Inspira nuevas líneas y áreas de investigación
6. Provee de un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio
Luego de tener claras las funciones del marco teórico se da paso a su elaboración, para lo cual se debe comenzar por la revisión de literatura existente, para lo cual es necesario detectar aquella que sea atingente a la temática de la investigación y otros materiales de diversa índole que puedan ayudar a concretar este fin. La selección de este material se hace a través de libros, revistas, estudios realizados con anterioridad y otras publicaciones emanadas de fuentes primarias, secundarias y/o terciarias. También se puede recurrir a la realización de entrevistas a expertos en la materia de interés, visualización de videos y películas, trabajos presentados en conferencias, seminarios y otros similares.
En este contexto, se procede a adoptar una teoría que satisfaga al investigador y que conlleve a desarrollar una perspectiva teórica o de referencia.
La elaboración de un marco teórico conlleva muchas horas de dedicación y trabajo sistematizado, por lo cual es condición sine qua non ser perseverante para lograr su concreción. Una vez que esto ocurre se puede comenzar con el planteamiento de hipótesis. Pero, ¿qué es una hipótesis?, en palabras sencillas, es una explicación posible o provisional sobre un fenómeno o problema. Para su formulación deben tomarse en cuenta diversos factores, sucesos, condiciones, o datos que el investigador se ha ocupado de recopilar. En este sentido, es una posible respuesta a las preguntas de investigación y representan el eje del método deductivo cuantitativo.
Dentro de las características que debe poseer una hipótesis, está el hecho de que pueda ser verificada, concreta y clara en sus conceptos y limitación espacio temporal, debe ser específica pero a la vez significativa y estar relacionada con las técnicas y el conocimiento disponible.
En este contexto, debe tenerse en cuenta que para que una hipótesis este bien formulada debe poseer elementos observables y, por consiguiente, medibles, de esta manera, no puede llevarse a cabo una investigación si no se utilizan indicadores que midan las variables de las hipótesis planteadas. Así, las variables, entendidas como “una propiedad que puede variar y cuya variación es susceptible de medirse”, ocupan un lugar protagónico en una investigación, por consiguiente deben estar bien definidas al momento de llevar a efecto la recolección de datos. Posteriormente es necesario ejecutar la operacionalización de las variables que consiste en hacer una definición conceptual, luego operacional y, finalmente, encontrar los indicadores.
A estas alturas, llega el momento de seleccionar el diseño apropiado para la investigación, que es un plan o estrategia que se efectúa para obtener la información que se necesita en una investigación y cuyo objetivo es responder a las preguntas de investigación, alcanzar los objetivos planteados y contrastar los objetivos de investigación. A este respecto, las investigaciones cuantitativas pueden ser diseños experimentales y no experimentales, las primeras se refieren a aquellas en que se efectúa una manipulación intencionada de las variables de estudio, en tanto que las segundas se realizan sin la manipulación deliberada de variables y sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para su posterior análisis.
El paso a seguir en el proceso de desarrollo de una investigación es la extracción de muestra y para ello es necesario tener claros conceptos tales como población, (conjunto de todos los casos que concuerdan con una serie de especificaciones) muestra, (sub grupo de la población) parámetros muestrales (las poblaciones deben situarse claramente en torno a sus características de contenido, lugar y en el tiempo) y, unidades muestrales (objetos o sujetos de investigación que concuerdan con una serie de características que van de acuerdo a los intereses de investigación). Por otra parte, cabe mencionar a las muestras probabilística y no probabilística, la primera es un subconjunto donde todos los elementos de la población tienen la misma probabilidad de ser escogidos (los resultados son generalizables a la población) y, la muestra no probabilística es dirigida y la selección de elementos depende del criterio del investigador (sus resultados son generalizables a la muestra en sí y no generalizables a una población).
A estas alturas, la investigación comienza a recorrer su recta final, ya que ha llegado la etapa de recolección de datos, en la cual se selecciona un instrumento de medición, se aplica y se codifican los datos. La medición implica asignar números objetos y eventos de acuerdo con reglas, por su parte, el instrumento de medición debe poseer, como características mínimas confiabilidad (grado en que la aplicación repetida del instrumento al mismo sujeto u objeto produce iguales resultados) y validez (grado en el que un instrumento realmente mide una variable que pretende medir).
Finalmente, queda la realización del análisis de datos, para lo cual, antiguamente se utilizaba lápiz, papel y calculadora, sin embargo con el paso del tiempo y el avance de la tecnología, en la actualidad se cuenta con programas computacionales que permiten economizar tiempo y esfuerzo. Uno de los programas que, desde hace unos años, se utiliza con mayor frecuencia es el programa estadístico SPSS, entre otros motivos, porque resulta ser amistoso en su utilización, ya que no requiere un conocimiento tan avanzado en el ámbito computacional.
Una vez terminado el análisis de datos, el investigador se encuentra en posición de comenzar a pensar en las conclusiones que emanan de su estudio para concluir con su investigación.





Bibliografía:
• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

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