miércoles, 24 de noviembre de 2010

Necesidades educativas especiales en Chile.

Según la legislación vigente en nuestro país, todos los niños, niñas y jóvenes tienen garantizado su derecho a la educación, sin importar sus orígenes, condición social, raza, religión, entre otras. En este sentido, la oferta educativa va desde escuelas y liceos gratuitos para personas que se encuentran dentro de un rango de normalidad, es decir, no requieren de ayuda adicional para llevar a cabo su proceso de enseñanza aprendizaje de manera efectiva. Por otra parte, nos encontramos con los llamados alumnos con necesidades educativas especiales, los cuales requieren de ayuda suplementaria para lograr llevar a cabo los objetivos propuestos para su aprendizaje, los cuales se pueden enunciar dividiéndose en cinco grupos, a saber:
• Discapacidad visual
• Discapacidad intelectual
• Discapacidad auditiva
• Trastorno o déficit motor
• Graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación

El presente análisis de caso tendrá como tema central a las personas con discapacidad intelectual, quienes hasta antes de la creación del test de Binet (test creado en 1907 y utilizado en la actualidad para medir el coeficiente intelectual de las personas) eran tildados de locos o enfermos que, en muchas oportunidades, internados en centros siquiátricos y, los que no, eran escondidos en los hogares, representando una vergüenza para sus familias. Si bien es cierto esta situación ha ido cambiando favorablemente y, hoy en día, los niños, niñas y jóvenes que presentan este tipo de discapacidad tienen la posibilidad de asistir a centros educacionales (denominadas escuelas especiales) no es menos cierto que su estadía en ellas termina al cumplir los 26 años de edad, según el decreto 87. Pudiendo extenderse dos años más en caso de que la escuela presente un proyecto bajo el decreto 300.
Es importante destacar que la escuela juega un rol fundamental en la vida de estos educandos, ya que no sólo representa un lugar educativo en lo formal, sino que también en lo social y recreativo. Sus redes sociales giran en torno a su permanencia en la escuela y al concluir su paso por esta, se quedan sin actividades en las que ocupar su tiempo libre, en este contexto, no es poco frecuente que caigan en depresiones, se vuelvan apáticos, irritables, sedentarios y su entretención prioritaria sea ver televisión, deteriorándose, de esta manera su calidad de vida. En este sentido, los padres o adultos responsables, se manifiestan preocupados por esta situación que, legalmente no tiene solución, salvo la participación esporádica en proyectos recreativos en los que, Chiledeportes, aporta con recursos destinados al deporte para discapacitados.

Objetivo: Conocer las emociones que experimentan los jóvenes con discapacidad intelectual que se encuentran en el último año de su etapa de escolaridad.

Por las características de los jóvenes sujetos de estudio es necesario adaptar el diseño del instrumento de investigación (en este caso recoge muchas características propias del focus group). En este sentido, se realiza una reunión grupal en donde todos se encuentran sentados en círculo, incluida la profesora que va a aplicar el instrumento y con quien ya se sienten familiarizados, por lo cual podrán responder a las preguntas, que se harán de manera informal, sin inhibiciones. Se adopta esta metodología puesto que resulta ser más fácil para los jóvenes con estas características construir respuestas de manera grupal, muchas veces, se puede pensar que no saben dar contestación a una pregunta, sin embargo, lo que realmente sucede es que no han comprendido de qué se trata el tema, es en este contexto que el trabajo grupal resulta ser más eficaz.
Al inicio de la sesión se realiza una dinámica grupal que les permita interactuar con sus pares de una manera lúdica y entretenida.
Se vuelve a la calma, lo cual puede darse comentando la actividad que se acaba de realizar. Es importante que se logre la participación de la mayoría de los alumnos pero sin que se sientan presionados a responder. Una vez que realizan sus comentarios, comienza el cuestionario:
• ¿les gustó el juego?
• ¿qué fue lo que más les gustó?
• ¿les gustó jugar con sus compañeros?
• ¿cómo lo pasan en la escuela?
• ¿lo pasan mejor en la escuela o en la casa?
• ¿qué hacen en la casa para entretenerse?
• Ustedes saben que este es su último año en la escuela, ¿qué les parece eso?
• ¿qué sienten?
• ¿les gustaría seguir en la escuela?
• ¿por qué?

Dentro del desarrollo de la actividad surgen otras preguntas que apuntan a aportar mayores antecedentes al estudio de caso.
La actividad puede concluir con un collage grupal que represente lo trabajado durante la sesión u otra de similares características, ya sea de manera individual o grupal.
Cabe destacar que este instrumento se puede aplicar a distintas escuelas, siempre y cuando los alumnos participantes pertenezcan al grupo de quienes cursan su último año en la escuela. Es fundamental que sea aplicado por un adulto con el que los educandos se encuentren familiarizados, ya que una de las características que frecuentemente presentan es la reticencia a los extraños.
En relación con la recolección de datos, pienso que la mejor alternativa sería la utilización de una filmadora, sin embargo, por las características del grupo objeto de estudio, habría grandes posibilidades de que perdieran la concentración en la actividad central, en este contexto, una grabadora de voz podría ser de utilidad, ya que no resulta ser un medio audio visual en el que los jóvenes se pueden ver a sí mismos posteriormente. Al mismo tiempo, el uso de lápiz y papel resulta ser un medio que permite tomar apuntes de la conversación, pudiendo dejarse de lado en situaciones en las que se requiera una mirada atenta hacia la persona que está expresando emociones, sentimientos, sensaciones, entre otros.
Es fundamental no perder de vista las características propias del diseño cualitativo, a saber: apertura, flexibilidad, sensibilidad estratégica y referencialidad o no prescriptividad y que, además ayudan al desarrollo de una investigación acorde a las características y a los emergentes propios de los jóvenes a estudiar, en este contexto, es factible que la sesión sea demasiado largo como para llevarla a cabo de una sola vez, lo cual se refleja en el rictus, posturas, entre otros, ante lo cual es importante tener la capacidad de cambiar y redireccionar, modificando, de esta manera, el diseño inicial.
Con respecto al procesamiento de la información, es fundamental crear un sistema de almacenamiento que permita transcribir la información, para posteriormente tener fácil acceso a ella, a este respecto cabe señalar la importancia de la digitación a modo de archivo plano.
El primer paso es organizar los datos obtenidos, luego, se segmenta el conjunto inicial de datos, finalmente se constituyen categorías sintéticas y conceptualizadas.
Al tratarse de grupos reducidos de personas, pienso que la información puede ser tabulada de una manera en la que se tenga un panorama general de las emociones que priman.
En cuanto a la validación del instrumento, opto por someterlo a juicio de expertos, lo cual me ha dado muy buenos resultados, ya que se obtiene una retroalimentación por parte de personas que conocen el tema, generalmente tres personas. Posteriormente, se lleva a cabo una revisión de las acotaciones hechas por los expertos y se le da validez y confiabilidad al instrumento utilizándolo en varios grupos con la misma característica de base, cual es, estar en el último año de escolaridad de educación especial.



Bibliografía:

• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Asti, Armando. (1973) “Metodología de la investigación”. Editorial Kapelusz, S.A., Buenos Aires. Argentina.
• Dybwad, Gunnar. (1969) “Desafío al Retardo Mental”. Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos Aires. Argentina.
• García, Pastor; Alvarez, Víctor. (1997) “Orientación vocacional de jóvenes con necesidades especiales. Un programa de transición a la vida adulta”. Editorial EOS; España.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

Chile de hoy: Importancia de la investigación acción como medio para la toma de decisiones en educación.

La investigación acción es una forma de entender y por tanto vivenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje, no sólo se trata de investigar, sino de llevar a cabo un proceso de búsqueda constante en pro de la mejora del quehacer educativo. Desde este punto de vista, se puede aseverar que son los problemas los que guían la acción a modo de exploración reflexiva que el docente efectúa de su propia práctica profesional, teniendo presente que la planificación es fundamental para la consecución de la introducción de mejoras progresivas en su quehacer cotidiano y, por consiguiente, la optimización de los procesos que le competen a su labor.
En cuanto a la finalidad de la investigación-acción en educación, se puede identificar básicamente tres funciones básicas, a saber: investigación, acción y formulación / perfeccionamiento. De esta manera, esta forma de investigación promueve el desarrollo de destrezas, la expansión de la teoría y la resolución de problemas. Cabe destacar que, en cuanto a la formación profesional, este tipo de investigación desarrolla aspectos que resultan ser relevantes en un educador, tal es el caso de la capacidad de crítica fundamentada y con una visión constructiva, la renovación constante que, da la posibilidad de no cerrarse frente a los conflictos ya que implica la aceptación y visualización del cambio como una oportunidad de mejora continua en pro de la transformación de diversas acciones susceptibles de ser modificadas para el logro de objetivos, lo cual supone la participación y modificación del entorno.
A este respecto, es importante mencionar que dependiendo del lugar en el que se lleve a cabo la práctica docente, serán las condiciones de trabajo y las características que enmarcan la labor profesional, de esta manera y a modo de contextualización, se puede aseverar que, en nuestro país, el 73% de los docentes son mujeres y la edad promedio es de 48,2 años, a la mayoría de los profesores les gusta su trabajo y sólo el 23% cambiaría su decisión si pudiese elegir de nuevo, representan al grupo de profesionales que más se perfecciona a nivel nacional, sin embargo muy pocos han realizado post-títulos y menos aun, logran obtener el grado de magíster y doctorado, sólo el 19% de los profesores municipalizados declara tener suficiente tiempo para preparar clases, el 24% para preocuparse de los alumnos que requieren ayuda.
Por otra parte, nuestro país le asegura la educación a cada uno de los niños y jóvenes en edad escolar, de esta manera existe la llamada educación normal, que se efectúa en escuelas y liceos y la educación especial que atiende a personas con necesidades educativas especiales, en cinco ámbitos diferentes, estos son:
 Discapacidad intelectual
 Discapacidad visual
 Discapacidad auditiva
 Trastorno o déficit motor
 Graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación
En este escenario, los ámbitos de acción resultan ser muy diversos en cuanto a características del alumnado, por lo cual, las metodologías y estrategias de enseñanza aprendizaje variarán dependiendo con el grupo en el cual se trabaje.
En el ámbito de la educación especial es fundamental contar con una amplia gama de estrategias metodológicas que permitan llevar el proceso de enseñanza aprendizaje a buen término por las características que presentan los educandos y además porque en muchas ocasiones, aparte de su diagnóstico de base, poseen trastornos asociados a ellos.
En este contexto, la investigación acción es una herramienta que permite un mejoramiento continuo en la labor docente ya que presenta una metodología orientada hacia el cambio educativo y aprender de las consecuencias de este, en otras palabras mejorar el proceso educativo en la práctica, teniendo la posibilidad de enmendar los “errores”, lo cual es fundamental en la educación de niños y jóvenes con algún grado de discapacidad, ya que la metodología que resultó en un educando no necesariamente sirve en otro, e incluso en personas con el mismo diagnóstico y características similares.
En este sentido, la planificación es fundamental para tener claramente estructurado el rumbo del proceso de enseñanza aprendizaje que se debe llevar a cabo con cada educando, en educación especial, en donde cada curso posee un máximo de quince personas, no es extraño encontrarse con que para un mismo sub-sector se realicen cuatro o cinco planificaciones, debido a las diferencias en las capacidades y niveles de aprendizaje, tomando en cuenta que hay quienes aprenden rápidamente y quienes, e incluso, presentan involuciones frecuentes en su proceso educativo.
Es necesario tener presente que la investigación acción no se da de un día para otro, sino que es parte de un proceso en el cual es necesario constituir un grupo de personas con interés en la propuesta, (es fundamental que quienes participen se sientan motivados a hacerlo y su decisión no parta desde una imposición) entre los participantes se debe identificar necesidades, problemas o centros de interés que les permitan interactuar, acto seguido, se realiza un diagnóstico de la situación, lo cual lleva implícitas algunas actividades como formulación del problema, recogida de datos, trabajo de campo, análisis e interpretación de datos, discusión de resultados y conclusiones. Una vez finalizada esta etapa, el grupo debe crear un plan de acción, en el cual se especifique qué es lo que se va a hacer y de qué manera, de esta manera todos trabajan en la misma línea, este plan debe estar críticamente informado para poder mejorar aquello que ya está ocurriendo. El siguiente paso es la acción, es decir poner en marcha lo que se ha planteado, además de poner atención a sus efectos para luego evaluar y reflexionar en torno al trabajo realizado como base para una nueva planificación. Estas acciones se llevan a cabo de manera continua, es una metodología que permite ver la educación desde el prisma de la retroalimentación y reflexión continua, lo cual tiene su punto de partida en la correcta y oportuna toma de decisiones por parte del docente investigador.
Por otra parte, me parece importante destacar que en la etapa de recogida de información, llega a las manos del docente mucho material, a saber: fotografías, grabaciones de audio y video, el investigador puede llevar a cabo entrevistas, encuestas de opinión, entre otras. En este material hay información de los alumnos y no sólo en el ámbito formal estructural de los contenidos, sino también de su vida personal, por lo cual es necesario utilizar estas evidencias con la discreción y asertividad necesarias, cuidando el acceso de terceras personas a la información y la interpretación que podemos hacer de ella, por lo cual es necesario respetar ciertos principios éticos que van más allá de la investigación propiamente tal.
Finalmente, la metodología de la investigación acción en educación resulta ser una herramienta que puede traer muchos beneficios en el proceso de enseñanza aprendizaje y en el desarrollo profesional de quien lo lleva a cabo, sin embargo pienso que el factor tiempo puede resultar ser un obstáculo para su puesta en marcha. Por otra parte, esta metodología de investigación da la posibilidad, de tomar decisiones, lo cual resulta ser fundamental para la aplicación de acciones que mejoren su quehacer en el aula, ya que aquello, desde mi punto de vista, es una de las características que debe poseer un buen profesional.

Bibliografía:
 Bravo, D. y otros (2005). Encuesta longitudinal de docentes 2005. Departamento de Economía de la Universidad de Chile.
 Colas, M. (1994) La investigación acción: investigación educativa. Sevilla: Alfar.
 Elliot, J. (1993) El cambio educativo desde la investigación acción. Madrid: Morata.
 Goyette, G. (1988) La investigación-acción. Funciones, fundamentos e instrumentación. Barcelona: Alertes.
 Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
 Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

¿Qué distingue a la investigación cualitativa de la cuantitava?

La investigación es un proceso sistematizado que tiene por objetivo solucionar algún problema o llenar vacíos en torno a alguna temática, en pro de la generación de conocimiento. A partir de la investigación científica se desprenden dos enfoques, a saber: cualitativo y cuantitativo, la primera tiene como objetivo la descripción de las cualidades de un fenómeno, en tanto que la segunda, recoge y analiza datos cuantitativos sobre las variables.
En este contexto es interesante mencionar características que son propias de cada uno de los métodos investigativos y mencionados con el fin de comprender las diferencias existentes entre ellos, a través de un parangón.
En primer término, el rol que juega el investigador en la investigación cuantitativa es cien por ciento objetiva y sus juicios, prejuicios y creencias no son importantes, en tanto que en la investigación cualitativa hay una subjetividad implícita, ya que el investigador se involucra, lleva a cabo un registro narrativo de los fenómenos de su interés, utilizando para ello instrumentos tales como observación participante y entrevistas no estructuradas, entre otras, lo cual produce, inevitablemente, un sesgo provocado por sus creencias personales.
La metodología cualitativa estudia contextos situacionales y estructurales, en tanto que la cuantitativa se hace cargo de la relación existente entre variables y las cuantifica, dicho de otra manera, las lleva a números, proporcionando de esta manera datos duros en la búsqueda de generación de conocimientos.
La investigación cualitativa, procura identificar la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica y su forma de interrelación, no posee control; en cambio la cuantitativa, intenta determinar las asociaciones y correlaciones entre las variables estudiadas, para luego generalizar los resultados obtenidos en torno a una muestra (sub grupo de la población) y poder realizar inferencias posteriores.
Por otra parte, en relación con las ventajas y desventajas de las metodologías, es posible afirmar que los métodos cuantitativos se tornan más débiles en cuanto a su validez interna, ya que, por lo general no se sabe si miden lo que realmente quieren medir, sin embargo, resultan ser bastante fuertes en cuanto a su validez externa, dicho de otra manera, lo que encuentran es generalizable al conjunto de una población. Por el contrario, los métodos cualitativos, son sumamente precisos en la información que obtienen (basándose en lo que se buscaba), sin embargo carecen de validez externa.
Una desventaja de la investigación cualitativa es su dificultad para generalizar, en cambio, la cuantitativa, elimina el azar con el test de hipótesis con el fin de aceptar o rechazar una hipótesis, a la vez que cuantifica la relevancia de un fenómeno.
Finalmente y en virtud de lo expuesto, concluyo que ambos métodos poseen ventajas y desventajas que los pueden hacer débiles en el desarrollo de una investigación y en los resultados obtenidos en la misma, en este sentido, la combinación de ambos métodos en una investigación, aporta mayor confiabilidad.

Bibliografía:
• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.