miércoles, 1 de agosto de 2012

El problema son los adultos

Cuando veo a los seres humanos en etapa escolar, muchas veces, siento ternura, lo cual se refleja en mis deseos frecuentes de contenerlos, acogerlos y escucharlos, hasta que queden en silencio. Me parecen personas que no presentan problemas emanados de sí mismos, muy por el contrario, por lo general sus temas de aflicción tienen punto de partida en la relación con los adultos, resultan ellos ser el problema que los atañe... ¿paradojal?...

sábado, 30 de junio de 2012

Orientación educacional

A veces me pregunto si es que la orientación educacional se enfoca a los niños o a sus padres... ya que cada vez que converso con un estudiante, de educación básica o media, me doy cuenta de que su problemática fundamental, radica en los adultos responsables con los que conviven a diario, quienes suelen estar muy ocupados como para detenerse a escucharlos y, al mismo tiempo, mirarlos, lograr esa conexión maravillosa que sólo puede darse entre los padres y sus hijos, transparente, amable, emocionante. A veces me pregunto por qué, los padres no aprovechan al máximo el regalo más hermoso que les ha brindado la vida, la posibilidad de ser padres, dedicarse a aquello como labor fundamental y crear vínculos estrechos, basados en la comunicación eficiente y un estilo de crianza embriagada de amor. ...Muchas veces me doy cuenta, con el corazón apretado, de que lo único que los hijos desean de sus padres es ser hablar y ser oídos con el alma, sin esperar que les den una solución, un consejo, una respuesta, aquello resulta ser insignificante en relación con la importancia de saber que alguien tan fundamental como el padre o la madre, está pendiente y siempre alerta a cualquiera de sus vivencias. Hoy comprendo la importancia de ser orientadora educacional y los caminos que llevan, en ocasiones, a tierras pedregosas que, tarde o temprano, dictan la dirección a seguir.

martes, 20 de marzo de 2012

Té con miel...

La educación sigue ensayando mientras diversas teorías dan vueltas en el ser y no logran concretarse, precisamente porque lo que se busca resulta no pertenecer al ámbito de la cognición, por consiguiente el humo no deja ver más allá de la propia sombra que se posa sobre la pared y parte del suelo, compañera obligada de tanta escritura, lectura, vivencia y teorización, que se escabulle entre los dedos, simplemente porque no es posible seguir pensando más...tal vez es el momento de dejar que la bibliografía cierre sus puertas para dar paso al sentimiento y llevar a cabo una revolución educacional conducente a la cultura del té con miel, verborreica, demencial, arrebatada, impulsiva, nostálgica y decepcionada.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Enfoque actual de las neurociencias en el período sensitivo del aprendizaje de los niños y su influencia en la primera infancia.

La Reforma Educacional, implementada en nuestro país, posee dos pilares fundamentales, a saber: calidad y equidad. Al hablar de calidad se refiere a que todos los niños y jóvenes de Chile estudien en escuelas, colegios o liceos en los cuales se logren los objetivos establecidos por niveles, sin excepción.
Si bien es cierto, se han producido avances en esta temática, aún queda mucho camino por recorrer, lo cual tiene que ver con diversos factores, tales como la familia de procedencia del niño, el lugar en el cual estudia, los profesores que les hacen clases, entre muchas otras –dicho sea de paso, dentro de los profesionales de nuestro país los que presentan mayor cantidad de depresión, son precisamente los docentes-.
Cuando nos referimos a los períodos sensitivos del desarrollo, nos encontramos con que en el primero de ellos, es decir, en niños de cero a seis años, es necesario hacer una subdivisión que, en palabras de (Chokler, 1994) tiene su inicio en el momento del nacimiento y termina a los tres primeros meses de vida, en el cual, los bebés desarrollan su “seguridad básica”, la cual va a depender de la relación que el neonato establezca con sus progenitores y/o adultos significativos y que, precisamente se relaciona con la seguridad que estos le dan, en la forma de tomarlo, en la manera en que se atienden sus necesidades básicas, entre otras. Posteriormente y, hasta los tres años de edad el niño comienza a descubrir el mundo, gradualmente y en la medida de sus propias posibilidades y de las posibilidades que los adultos le proporcionan, en una primera instancia al levantar y sostener la cabeza, luego al descubrir lentamente su cuerpo y los estímulos que reciba para hacerlo. Posteriormente, cuando el niño puede desplazarse por sí mismo se le abre un abanico de nuevas experiencias por descubrir y un mundo nuevo que tendrá la posibilidad de explorar en tanto se le sea permitido, dependiendo de la aprehensión de sus padres o de la libertad, basada en la seguridad que ellos le transmiten.
Desde este punto de vista, la estimulación temprana, siendo fundamental, depende de variados factores a parte de la estimulación recibida por parte de su familia, a saber: el afecto que se le entrega al niño en su familia nuclear y en extenso, además de los cercanos que conforman su círculo, el ambiente en el cual vive, si es una familia bien o mal constituida, si hay peleas, si el ambiente es hostil o se basa en el afecto y la comunicación, el nivel biopsicosocial y económico, si sus necesidades básicas se encuentran cubiertas (si duerme bien, su vivienda es apta, se alimenta adecuadamente, entre otras)
Un niño que tiene la posibilidad de desarrollar desde temprano sus habilidades motoras básicas y puede explorar en distintos escenarios, va a mostrarse más seguro frente al mundo, en cambio un niño al que constantemente se le está reprimiendo o dando signos de inseguridad e incapacidad, de manera verbal o física, va a resultar ser más inseguro y con menor desarrollo de su potencial. Por otra parte, los niños requieren motivación para aprender a relacionarse consigo mismo, con su propio cuerpo y con los demás, lo cual muchas veces se da a través de la imitación de quienes sirven de modelo, lo importante, en este sentido, es dar diversas posibilidades aprendizaje y estar atentos a las preguntas que los niños puedan realizar y brindar diversas oportunidades para potenciar al máximo sus habilidades y destrezas. Por consiguiente, la primera tarea comienza en el hogar, con una estimulación temprana que va a incidir notoriamente en su desarrollo posterior, a saber: física, intelectual y emocionalmente.
En este sentido, al llegar el momento de entrar al colegio o al jardín infantil, nos encontramos con diferencias sustanciales entre un niño y otro, algunos se despiden de sus padres sin problemas, otros lloran, hacen pataletas, entre otras. Cada uno de estos comportamientos, posee su base en la seguridad que el infante posee hasta ese momento.
Por otra parte, en el colegio o jardín de infantes, nos encontramos con diversas realidades ante las cuales el niño debe adaptarse y que escapan de lo que hasta entonces era su rutina en el hogar. Esta adaptación va a depender de la actitud de la familia y del comportamiento de la (s) educadora (s). Por ejemplo, si el niño llora el primer día de clases y la educadora lo reta, no es lo mismo que si lo contiene y, en la realidad de nuestro sistema escolar nos encontramos con ambos escenarios y un abanico de comportamientos docentes que estimulan o inhiben al infante, lo motivan o desmotivan, los hace sentirse queridos o no, capaces o incapaces, seguros o inseguros.
En este contexto, nos encontramos con docentes que no saben redactar un objetivo o que no saben planificar, situación de la que me he percatado supervisando prácticas finales de la carrera de psicopedagogía y técnicos en educación especial y diferencial, por consiguiente, muchas veces sólo se les da a los niños como trabajo, diversas actividades sin sentido pero que, sin embargo, sirven para dejar pasar la jornada de clases y que los niños se encuentren entretenidos. Por otra parte, las actividades se encuentran mal planteadas, ya que básicamente, éstas no pueden ser tan difíciles como para que el alumno no pueda concretarlas y por tanto se frustre, ni tan fáciles como para que se aburra, el desconocimiento de este aspecto se basa en la falta de una eficiente y efectiva evaluación diagnostica, al iniciar el proceso y, formativa, para que el docente se percate de las falencias existentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje, para así poder tomar acciones remediales y aplicar la retroalimentación correspondiente. He visualizado también, la falta de hábitos y normativas, en donde los niños no saben autodominarse porque no se les enseña a hacerlo, cada uno hace lo que quiere, mientras el profesor (a) permanece sentado (a) en su escritorio, e incluso en cuanto a las actividades, el que quiere realizarlas lo hace y el que no, simplemente se dedica a molestar a sus compañeros. Lo cual resulta ser gravísimo, ya que un educador (a) debe saber que durante los primeros tres años de edad, no hay tiempo que perder, ya que los estímulos adecuados que reciba el infante son fundamentales para el desarrollo de su inteligencia y personalidad.
Desde otro ángulo, nos encontramos con colegios y jardines infantiles que funcionan perfectamente y que son pioneros en la innovación y búsqueda de técnicas atingentes al grupo curso, con una mirada personalizada de cada uno de los alumnos, con un clima en el aula que facilita el aprendizaje, en donde hay normas claras pero dadas dentro de un marco de amor y respeto, en las que los niños logran aprender a autocontrolarse no por miedo, sino porque en el aula hay una disciplina y un orden que se practica, los cuales se convierten en hábitos que se adquieren en base al amor y a la coherencia por parte de los docentes en el discurso y en la práctica.
Lo anteriormente expuesto, muestra las dos caras de la moneda de la educación en nuestro país, es importante resaltar que también existen puntos intermedios en los cuales los alumnos reciben afecto pero no educación de calidad y viceversa. Sin embargo, el amor, la motivación y la autoestima de los alumnos son fundamentales para poder desarrollar sus potenciales al máximo. La primera infancia es una etapa en la que los niños deben aprender a auto controlarse y a ser autónomos, en pro de la adquisición de hábitos de orden y disciplina que serán de suma importancia para encontrarse en condiciones de enfrentarse con buenos cimientos para los siguientes períodos su desarrollo.
En este sentido, es oportuno considerar lo que sostiene (Langford y Opazo, 2010), en torno a que los niños deben obedecer a sus padres sin cuestionamientos porque son precisamente ellos quienes más los quieren en el mundo y siempre van a buscar hacer lo mejor para ellos. Lo cual puede llegar a tener mucha similitud con la relación profesor alumno, ya que si el educando se siente querido por su profesor, tendrá la conciencia de que lo que él le solicita o propone es por su bien.
En el contexto de las funciones psiconeurológicas, su desarrollo es fundamental para el desarrollo humano, es por ello que es necesario que los profesores sepan aplicar la teoría, aprendida en la Universidad, con sus alumnos, con el fin de desarrollar al máximo sus potenciales, estimulando sus destrezas y habilidades, reforzándolos de manera positiva, dándoles la posibilidad de intentarlo hasta lograr el objetivo propuesto y logrando, de paso, que el niño se sienta capaz, con lo cual reafirma su autoestima positiva, lo cual es fundamental para un desarrollo integral de la persona. Por otra parte el docente tiene la misión de actualizar sus conocimientos constantemente, investigar, reflexionar en torno a los procesos de enseñanza-aprendizaje, lo cual hoy, se encuentra al alcance de todo el mundo gracias a internet, que resulta ser una herramienta en la cual se encuentra cualquier temática que el usuario busque, dicho de otra forma, es una verdadera biblioteca.
Otro de los ámbitos que los (as) educadores (as) deben tener en cuenta es el simple hecho de observar a los niños en su individualidad y como se relacionan en conjunto, con el fin de pesquisar en la edad temprana si es que existe algún educando que presente problemas como para poder ayudarlo por medio de una educación personalizada o derivándolo a otro especialista. Sin embargo, en ocasiones esto no se realiza y cuando alguien se da cuenta de que un infante posee problemas, ya se ha perdido tiempo valiosísimo para tomar acciones remediales.
Sin lugar a dudas la estimulación temprana juega un rol fundamental en la primera infancia, sobretodo en lo referente a al desarrollo de las funciones psiconeurológicas que, finalmente, son las que decidirán el futuro de cada uno de los escolares de nuestro país, y no me refiero sólo al área de los procesos de enseñanza aprendizaje de la lecto-escritura, cálculo o percepción de la memoria, sino al desarrollo integral de las personas, como seres únicos e irrepetibles, susceptibles de ser potenciados al máximo con el fin de lograr desarrollar buenas personas y, fundamentalmente, felices.
Bibliografía:
• Chokler, M. (1994). Los organizadores del desarrollo psicomotor. Buenos Aires: Ediciones Cinco.
• Langford, S. y Opazo, P. (2010). De regreso a la armonía. Santiago: Editorial M y N.

La importancia del desarrollo de las funciones psiconeurológicas básicas y su relación con los estilos de aprendizaje y procesos cognitivos.

Como ya es sabido, la primera instancia de aprendizaje se da dentro del núcleo familiar y familia en extenso, a través del sentido kinestésico, siendo, en palabras de Chokler (1994) fundamentales los tres primeros meses de vida, ya que es en este lapso de tiempo, es en el cual, el neonato conforma su seguridad básica. Por otra parte, la estimulación puede darse a través de cánticos, objetos llamativos con diversas texturas, colores y sonidos, entre otras.
Más adelante, la exploración del niño debe ser propiciada y estimulada, con el fin de lograr abrir las puertas mágicas del conocimiento de un mundo que hasta ese entonces se muestra novedoso, llamativo, ante lo cual la búsqueda del conocimiento a través de los sentidos, se torna fundamental para su desarrollo. El niño comienza a desarrollar sus habilidades motoras básicas, a saber: caminar, gatear, correr, saltar, rodar, trepar, entre otras, por lo cual es importante que su aprendizaje sea en torno a la experiencia vivida, en el hogar, paseos, etc., lo cual puede darse solo o en compañía de otros niños y su familia. Sin embargo, en muchas familias existen carencias económicas y biopsicosociales que impiden esta correcta estimulación.
En este sentido, cuando llega el momento de enfrentarse a la educación formal, las funciones psiconeurológicas ya se encuentran potenciadas en mayor o menor medida, dependiendo de la familia de origen, a través de las posibilidades que el niño ha tenido de ensayar sus destrezas y habilidades. En la educación formal, es fundamental que la (s) educadoras conozcan cabalmente el tema de las funciones psiconeurológicas, ya que de esta manera podrán potenciar el estilo de aprendizaje que prima en cada uno de sus educandos, sabiendo cual es el modo en que deben operar y, por consiguiente, pasar de la teoría a la práctica. Por otra parte, estos conocimientos les permiten pesquisar si es que algún niño presenta dificultades en su desarrollo a una edad temprana y estimular y/o derivar al infante con otro (s) especialista (s) en el caso que se requiera. En este contexto, la evaluación juega un rol fundamental, en primera instancia la evaluación diagnóstica y luego el seguimiento de cada uno de los educandos, el cual puede llevarse a cabo a modo de pautas de cotejo, observación directa y registro anecdótico, además de pruebas estandarizadas y adaptadas a la realidad del grupo curso. Desgraciadamente, en la práctica, me he encontrado con docentes que sólo se ocupan del grupo curso, que desconocen teorías básicas y para el desarrollo de los potenciales de sus alumnos y, fundamentalmente, que su práctica educativa no posee un buen clima de enseñanza-aprendizaje, lo cual se ve reflejado en la forma de relacionarse con sus educandos, básicamente, carente de amor.
Desde otro punto de vista, la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner (1995, p.33) logra, en palabras del autor “pluralizar el concepto tradicional” de inteligencia ya que esta es definida como “la habilidad necesaria para resolver problemas o para elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada”. Desde mi punto de vista, es a aquello a lo que debe apuntar el desarrollo de las funciones psiconeurológicas, ya que aquí no existe la exclusión de los educandos, de esta manera, a un niño que presenta discapacidad intelectual puede aprender un oficio acorde a sus habilidades y destrezas que le permita ganarse la vida, por ejemplo. Recordemos que Gardner, plantea que los distintos tipos de inteligencia se dan de manera variada, ante lo cual una persona con su inteligencia lógico matemática disminuida, puede poseer una inteligencia sonora-musical excepcional.
Finalmente, el desarrollo de las funciones psiconeurológicas, poseen una importancia vital, por una parte, porque desarrolla los potenciales de una persona para enfrentarse a la educación formal (lecto-escritura, cálculo, memoria, entre otras) y, por otra, porque desarrolla a la persona como tal, en palabras de Gardner, su inteligencia intra e inter personal, lo cual resultan ser fundamental si es que queremos formar individuos integrales.
Bibliografía:
• Chokler, M. (1994). Los organizadores del desarrollo psicomotor. Buenos Aires: Ediciones Cinco.
• Gardner, H. (1995). Inteligencias Múltiples, la teoría en la práctica. Barcelona: Paidós

martes, 6 de septiembre de 2011

Análisis crítico y reflexivo sobre las teorías y enfoques de las dificultades en el aprendizaje escolar.

Las dificultades escolares en el aprendizaje, representan un problema frecuente para muchos educadores, padres y alumnos (as), ya que estos últimos no logran el rendimiento esperado, lo cual implica que muchas de las expectativas puestas sobre él (ella) no se cumplen, por una parte y, por otra, afecta su autoestima positiva al ver que su proceso de enseñanza aprendizaje es dispar en relación con sus compañeros de curso. En este contexto, muchas familias deciden recurrir a la ayuda de variados especialistas con la esperanza de que serán ellos los que logren solucionar todos los problemas que lo aquejan.
Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, las escuelas han debido ampliar la gama de recursos humanos con el fin de crear un grupo multidisciplinario que brinden una atención integral a aquellas personas que presenten dificultades en el aprendizaje y/o socioculturales y emocionales, entre otros. Sin embargo, este esfuerzo resulta ser insuficiente, ya que no en todos los centros educacionales se cuenta con los profesionales necesarios para brindar una atención efectiva a los alumnos con necesidades educativas especiales.
En el desarrollo de este ensayo se explicará qué son las necesidades educativas especiales y las dificultades del aprendizaje escolar, cuáles son sus causas y de qué manera se puede brindar una atención que potencie a las personas que las poseen.
El término necesidades educativas especiales, según expresa Godoy (2004), hace alusión a niños, jóvenes y adultos que requieren una atención educativa especial en su proceso de enseñanza aprendizaje, en alguno de los siguientes ámbitos, a saber:
• Utilización de medios especiales para acceder al currículo como equipamientos adaptados, modificación de espacios físicos o recursos de enseñanza aprendizaje especializados.
• Modificación o adaptación del currículo.
• Atención personalizada al clima emocional en el cual se lleve a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje.

Es fundamental que las necesidades educativas especiales sean tomadas en cuenta si es que el sistema educacional quiere poner de relieve el respeto a la diversidad y garantizar una educación inclusiva, con un espacio para cada uno de los actores protagónicos… los educandos, lo cual incluye, a su vez, tener presente que dentro de las necesidades educativas especiales existen quienes presentan dificultades en el aprendizaje, ya que no es suficiente constatar que hay alumnos con bajo rendimiento escolar, en este sentido Bravo (2002) asevera que no basta sólo con diagnosticar un “trastorno específico”, sino que esta realidad es inseparable del contexto aula en la cual se presentan, pese a que existen excepciones diagnósticas que escapan a este espacio físico en el cual se lleva a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje. En este contexto cabe mencionar que el autor distingue dos grandes tendencias para las dificultades de aprendizaje, a saber: el enfoque clínico (define el concepto y permite la diferenciación de otras alteración que también pueden interferir en el rendimiento académico de un niño, sin embargo, este enfoque tendió a clasificar a todos los educandos como casos clínicos que debían ser atendidos fuera del aula, lo cual implica una segregación frente a los pares del aula) y el abocado a subsanar deficiencias en el sistema escolar (en cuanto a la formación y calidad de los docentes, métodos de enseñanza, equipamiento de las escuelas, entre otras).
En este ámbito, es oportuno considerar la definición a la que alude el autor (Heward, 2004, p.140) cuando cita que “la discapacidad específica del aprendizaje se refiere a un trastorno de uno o más de los procesos psicológicos básicos que intervienen en la comprensión o el uso del lenguaje hablado o escrito, y que puede manifestarse por una capacidad imperfecta para escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, para la ortografía o los cálculos aritméticos. Este término incluye trastornos como las minusvalías perceptivas, las lesiones cerebrales, los trastornos cerebrales mínimos, la dislexia y la afasia del desarrollo. No incluye a los niños con problemas que derivan principalmente de discapacidades visuales, auditivas o motoras, del retraso mental o de desventajas ambientales, culturales o económicas. (Oficina de Educación de los EEUU, 1977b, p. 65083).”
Es necesario destacar que existe un grupo de alumnos que posee dificultades para seguir el ritmo promedio de sus pares, según manifiesta Bravo (2002), sin embargo no poseen trastornos del aprendizaje, discapacidad intelectual ni alteraciones en su desarrollo, sin embargo poseen un ritmo de aprendizaje más lento que el resto de sus compañeros, muchos de ellos realizan lentamente sus tareas y las concluyen de la misma manera, lo cual los lleva a que, pese a tener la capacidad de lograr el objetivo propuesto por el docente, son mal evaluados, muchas veces, porque no les alcanza el tiempo para desarrollar sus pruebas o trabajos, estos niños (as) son tildados equivocadamente de “limítrofes”.
En las escuelas municipalizadas y particulares subvencionadas, el número de alumnos es alto, lo cual dificulta el trabajo de los docentes sin pensar en que existen niños que requieren un apoyo especial. Si a lo anterior le sumamos que debe prestar una atención individualizada a algunos educandos y así respetar la diversidad de sus requerimientos personales y, suponiendo que existe un proyecto de integración, por consiguiente una ayuda anexa, no resulta impensable que esto no resulta ser suficiente si nos basamos en el cumplimiento de uno de los pilares fundamentales de la Reforma Educacional chilena, me refiero a la calidad.
En gran parte de los casos de trastornos del aprendizaje, se desconocen sus causas exactas, según mi experiencia, los especialistas no diagnostican hasta después de los ocho años de edad y si es que la causa es prácticamente obvia, pese a esto, se han propuesto, según señala Heward (2004) tres categorías principales, a saber:
• Las lesiones cerebrales: Estas se deben a lesiones acaecidas antes del nacimiento, durante o después del mismo y representan el 20% de los casos de trastornos del aprendizaje.
• Las alteraciones bioquímicas: Son desequilibrios bioquímicos, ante los cuales hay variadas hipótesis de probables causales, entre otras, las dietas alimenticias, los aromatizantes sintéticos.
• Los factores ambientales: Que se resumen en tres tipos que se relacionan con los trastornos del aprendizaje, a saber: las alteraciones emocionales, la falta de motivación y una educación insuficiente.

En cuanto a las estrategias de intervención, estas resultan ser múltiples y muy variadas, ya que las dificultades de aprendizaje poseen diversas causas, por lo cual existe una multiplicidad de factores que intervienen en el rendimiento escolar de un alumno (a) que las presente.
Según manifiesta Bravo (2002), el primer nivel de intervención debe ser enfocado en el niño que fracasa en el proceso de enseñanza aprendizaje una y otra vez al no poder lograr las los objetivos que les son propuestos. En segundo lugar, se encuentra la escuela con las características que la conforman como institución educativa, luego el ambiente familiar del cual provienen los niños y que proporciona las vivencias e interacciones que son propias de cada núcleo y, finalmente, la subcultura en la cual se encuentra inmersa su familia y colegio.
Lo expresado recientemente, surge ya que el mundo de niño se mueve, fundamentalmente, entre la escuela y su núcleo familiar, por lo cual las influencias que recibe en el ámbito psicológico y sociológico son suceptibles de ser modificadas a través de la asimilación y transformación conductual y cognitiva.
La intervención, según expresa Bravo (2002) se traduce en un trabajo de:
• Diagnóstico: Es un proceso que se lleva a cabo por un grupo multidisciplinario de profesionales, quienes intentaran determinar las causas de las dificultades de aprendizaje.
• Prevención: Se basa en una “anticipación” en relación con las posibles dificultades que pudiesen surgir en el proceso de enseñanza aprendizaje.
• Rehabilitación: Está dirigida a cambiar las funciones psicológicas que se encuentren con déficit y propender a la integración del niño (a) al sistema educacional común.
Existen variadas teorías para dar una respuesta a las causas de los trastornos del aprendizaje dependiendo del autor al cual se cite, sin embargo luego de revisar las visiones expuestas en los apuntes referentes al capítulo II y consultar diversas fuentes, llego a la conclusión de que cada una posee valor en sí misma, e incluso algunas se pueden complementar con otras.
Más allá de las teorías y volviendo al tema de la docencia, en la práctica nos encontramos con que en nuestro país, el 73% de los docentes son mujeres y la edad promedio es de 48,2 años, a la mayoría de los profesores les gusta su trabajo y sólo el 23% cambiaría su decisión si pudiese elegir de nuevo, los profesores representan al grupo de profesionales que más se perfecciona a nivel nacional, sin embargo muy pocos han realizado post-títulos y menos aun, logran obtener el grado de magíster y doctorado, sólo el 19% de los profesores municipalizados declara tener suficiente tiempo para preparar clases, el 24% para preocuparse de los alumnos que requieren ayuda, según manifiesta Bravo (2005). Según lo anteriormente expuesto, hay cifras preocupantes como lo es la falta de tiempo de preparación de clases, la vocación, la carencia de perfeccionamiento, entre otras. En este contexto, ¿se podrá poner atención a las necesidades educativas individuales?. Probablemente en un colegio particular pagado sí, ya que cuenta con un grupo multidisciplinario de profesionales, pero, ¿y el resto de los colegios y escuelas de nuestro país?.
Un alumno con dificultades en el aprendizaje, requiere de una atención personalizada, planificada y evaluada según sus necesidades individuales, necesita un docente preparado, con una actitud positiva frente a la educación, innovador, paciente, motivador, que retroalimente constantemente, respetoso, que cree un clima positivo en el aula; en este escenario, es necesario recordar que en el año 1994 se promulga la ley 19.284, cuyo “objetivo es establecer la forma y condiciones que permitan obtener la plena integración de las personas con discapacidad en la sociedad y velar por el pleno ejercicio de la Constitución y las leyes vigentes para todas las personas.” Por lo cual, resulta ser anticonstitucional que los alumnos con capacidades diferentes no tengan una educación eficiente.
Probablemente, la visión que se presenta a cerca de la realidad actual de la educación sea parezca un tanto crítica, sin embargo mi experiencia en escuelas de educación especial y en educación superior, me lleva a la conclusión de que aún queda un largo camino por recorrer si queremos brindar una atención de calidad a nuestros alumnos, sobretodo en cuanto a los profesionales relacionados con esta área.

Bibliografía:

• Bravo, D. y otros (2005). Encuesta longitudinal de docentes 2005. Departamento de economía. Universidad de Chile.
• Bravo, L. (2002). Psicología de las dificultades de aprendizaje escolar. Santiago: Editorial Universitaria.
• Castanedo, C. (2001). Bases psicopedagógicas de la educación especial: evaluación e intervención. Madrid: Editorial CCS.
• Godoy, M., Meza, M., Salazar, A. (2004). Programa de Educación Especial. Ministerio de Educación. Santiago.
• Heward, W. (2004). Niños excepcionales: Una introducción a la educación especial. Madrid: Pearson Educación S.A.
• Santiago. Ministerio de Educación. (2005). Nueva perspectiva y visión de la educación especial.

NEEs: La intervención desde la Teoría de la Modificabilidad Cognitiva Estructural

Reuven Feuerstein fue un psicólogo y filósofo (1920) que, dedicó su vida a encontrar una vía de intervención eficiente con las personas discapacitadas intelectualmente, en este contexto, Castanedo (2001, p.106) sostuvo que Feuerstein “crea un novedoso enfoque cognitivo-experimental de evaluación-intervención de personas con Retraso Mental que se aplica en aulas de integración a los alumnos discapacitados mentales leves y pseudodeficientes”. Esta evaluación (EDPA) da la posibilidad de conocer la capacidad cognitiva de una persona sin la utilización de test psicométricos de inteligencia habitualmente aplicados como es el caso de del test de Stanford-Binet, el cual sirve para medir coeficiente intelectual y en la actualidad se aplica en nuestros país, dando puntuaciones que clasifican a la persona evaluada según se demuestra en el cuadro que da a conocer la Organización Mundial de la Salud (2001) y que a continuación se presenta:

COEFICIENTE RANGO
110 a 91 Inteligencia Normal
90 a 80 Normal Lento
79 a 76 Limítrofe Superior
75 a 70 Limítrofe Inferior
69 a 55 Deficiencia Mental Leve
54 a 40 Deficiencia Mental Moderada
39 y menos Deficiencia Mental Severa

En este contexto, en nuestro país, los niños son enviados a escuelas especiales o grupos de integración en escuelas “tradicionales”, si es que el puntaje obtenido en el test de Binet, así lo indica.
Feuerstein, en cambio, concibe al ser humano como un sistema abierto, susceptible de ser modificado, sin importar cual sea su requerimiento, define la inteligencia como no cuantificable, sino variable, dependiente de la construcción propia del individuo. La inteligencia del ser humano resulta tener una extraordinaria capacidad de modificabilidad, plasticidad y diversificación, dependiendo de la circunstancia ante la cual se vea expuesta, según lo expuesto en la Unidad II del módulo en ejecución.
Propone, según lo expresado por Condemarín (2006), una descripción de las deficiencias cognitivas clasificadas en la fase de entrada, una elaboración y posterior fase de salida del acto mental interiorización de la información recibida. El conocimiento, por parte del docente, de cada una de estas funciones, da la posibilidad de efectuar una evaluación cualitativa que facilita la intervención con el alumno (a) en base a la toma de conciencia de las necesidades educativas existentes para superar estas falencias.
Según el planteamiento de Feuerstein existirían dos fuentes de cambio, a saber:
• Exposición directa a la estimulación: Comprende la exposición directa a estímulos (situación) el cual requiere de un cambio en el comportamiento para poder adaptarse a él. Posteriormente, se suscita otra situación en la que nuevamente se requiera de adaptación.
• Experiencia de aprendizaje mediado (EAM): Implica la interacción entre los humanos y el entorno, existe un mediador (humano) que se interpone entre el receptor y el estímulo. El efecto es la creación de receptores que propenden a actitudes que se benefician de la exposición directa a los estímulos.

El aprendizaje mediado requiere de características particulares en el equipo multidisciplinario que va a llevarlo a la práctica, sobretodo por parte de los docentes y técnicos de la educación, en este sentido, cabe destacar que en nuestro país, el 73% de los docentes son mujeres y la edad promedio es de 48,2 años, a la mayoría de los profesores les gusta su trabajo y sólo el 23% cambiaría su decisión si pudiese elegir de nuevo, los profesores representan al grupo de profesionales que más se perfecciona a nivel nacional, sin embargo muy pocos han realizado post-títulos y menos aun, logran obtener el grado de magíster y doctorado, sólo el 19% de los profesores municipalizados declara tener suficiente tiempo para preparar clases, el 24% para preocuparse de los alumnos que requieren ayuda, según manifiesta Bravo (2005). En este contexto, me pregunto si es que es posible llevar a cabo los criterios básicos de mediación planteados por Feuerstein, a saber: intencional, significado y trascendencia, ya que pudiese existir reticencia a los cambios, falta de tiempo para estudiar y aplicar los tests, carencia de preparación, falta actualización, sobretodo, ganas de llevar a cabo un cambio, entre otras. Es necesario tomar en cuenta que, según mi experiencia, en escuelas especiales que se rigen por el decreto 87, para la discapacidad mental, cada aula posee 15 alumnos, a veces más, las planificaciones son particulares, a lo más, se puede utilizar en dos o tres educandos, por otra parte, muchas veces las familias se desligan de los alumnos (as) por diversos factores, ante lo cual la escuela resulta ser el único apoyo educativo. En este contexto, es válido recordar que es el mediador, por lo general un docente, es quien crea las oportunidades para que el niño elija qué es lo que desea aprender, por lo cual, juega un papel preponderante en este sistema, lo cual cobra gran relevancia, puesto que lo importante es, precisamente, darle valores para que a partir de ellos, el educando pueda crear sus propios valores y sus propios significados.
Pienso que el aprendizaje mediado es una buena alternativa de evaluación y aprendizaje, sin embargo creo que para su puesta en marcha, en nuestro país, sería necesario cambiar el sistema educacional, teniendo como punto de partida la erradicación del test de Binet para “categorizar” a las personas según su puntaje obtenido en un test psicométrico. En este sentido, un punto puede hacer la diferencia entre el tipo de establecimiento educacional al que deba asistir un niño, lo cual puede implicar una diferencia radical en su vida. Lamentablemente, todo lo relativo a educación especial, resulta ser dejado de lado, a modo de ejemplo, puedo aseverar que los textos del gobierno que llegan a las escuelas especiales, son para alumnos pertenecientes a enseñanza básica, por lo cual es necesario adaptarlos, existen proyectos concursables a los cuales no se puede postular como E.E., entre muchas otras situaciones en las que queda de manifiesto que la educaci
La propuesta de Feuerstein, a mi juicio, posee una relevancia fundamental en tanto toma al ser humano en su globalidad, con la finalidad de favorecer procesos del pensamiento que no sólo se pueden poner en práctica en la sala de clases, sino también en la vida cotidiana, al realizar actividades ordinarias dentro de la vida familiar y social, lo cual representa variadas oportunidades de desarrollar las potencialidades individuales. Por otra parte, pese a que su planteamiento se basa en el desarrollo cognitivo y no en el psicológico u emocional, considera que la sociedad sufre cambios y que los niños no van a lograr ser felices si es que no logran adaptarse a estos cambios. En otras palabras, comprende que el ámbito emocional, es importante para el desarrollo cognitivo del ser humano.

Bibliografía:
•Bravo, D. y otros (2005). Encuesta longitudinal de docentes 2005. Departamento de economía. Universidad de Chile.
•Castanedo, C. (2001). Bases psicopedagógicas de la educación especial. Madrid: Editorial CCS.
•Condemarín, M., Chadwick, M., Milicic, N. (2006). Madurez Escolar. Santiago: Editorial Andrés Bello.

lunes, 27 de junio de 2011

Afectividad y niñez

Los niños son esos graciosos seres humanos que deambulan por el hogar regalando alegría, suelen ser el centro de la atención, conquistan a cada uno de los miembros del grupo familiar con las diversas actividades que desarrollan, desde sus gestos hasta sus peculiares preguntas.
Según manifiesta Céspedes (2008), los niños nacen programados para conquistar la felicidad y vivir en armonía, sin embargo, será el ambiente el encargado propiciar o extinguir las conductas que los lleven al logro de aquello, a través de las herramientas que les proporciones en pro de su conformación como seres fuertes o vulnerables ante los desafíos que les presente la vida, para lo cual resulta fundamental educar las emociones desde muy temprano. Dentro de los cuidados básicos que debe recibir un niño está la necesidad de recibir afecto, lo cual va a repercutir en la capacidad del niño de crear vínculos afectivos positivos con sus adultos significativos.
En este sentido, el comienzo de la vida escolarizada es un momento que se enmarca en grandes cambios, los cuales van desde dejar ser el centro de atracción, hasta compartir con pares desconocidos hasta ese momento, enmarcándose en las reglas que el establecimiento educacional dictamine. La dinámica de acción deja de ser flexible y se comienzan a realizar actividades guiadas y juegos normados, para los que el niño debe adaptarse si es que quiere lograr una integración positiva. En el contexto escuela, se llevan a cabo diversas actividades, entre ellas las de carácter motriz, en las que el niño tendrá la posibilidad de probarse a sí mismo que es capaz, según destaca Jiménez, (2001) es allí donde tienen la posibilidad de relacionarse consigo mismo y descubrir las diversas posibilidades de exploración y logro, además de relacionarse con sus pares y con los objetos que los rodean. De esta manera, si el niño ha tenido vínculos afectivos significativos en su primera infancia, tendrá la posibilidad de desenvolverse sin temor a enfrentar a los demás, lo cual resulta ser fundamental para su desarrollo posterior. Por otra parte, los educadores, tienen la tarea de acoger y brindar el apoyo que cada uno de sus alumnos requiera, además de contenerlos en situaciones que lo demanden y, por consiguiente, dar distintas posibilidades para que la experimentación y el conocimiento a través de la vivencia resulte ser una experiencia entretenida y enriquecedora.
En este contexto, es fundamental que los padres y educadores les brinden la posibilidad de que compartan de manera positiva con sus pares, celebrando y asistiendo a fiestas de cumpleaños, compartiendo paseos, visitando a compañeros y familia en extenso, entre otras. Cabe destacar que los niños suelen imitar las conductas que sus adultos significativos llevan a cabo, por lo cual es importante predicar con el ejemplo, ser asertivos, compartir, tener buen sentido del humor, aceptar los errores como parte del aprendizaje, escuchar a los demás, entre otros. Muchas veces, resulta difícil comunicarse con los niños y/o adolescentes porque no se les conoce a cabalidad, según expresa Céspedes (2008), de esta manera las creencias y prejuicios comienzan a jugar un rol fundamental y erróneo dentro de la relación. Por consiguiente, y teniendo como base el amor existente entre padres e hijos, es positivo realizar actividades que lleven a reafirmar vínculos de confianza y conocimiento, ya que las personas cambian y, en algunas ocasiones, los padres se quedan con la idea de que sus hijos son siempre los pequeños niños de antaño y no los niños con nuevas experiencias que los conforman como personas con intereses y motivaciones fluctuantes, las cuales distan de las existentes en el pasado.
Por otra parte, Wicks-Nelson (1997, p 31) sostuvo que “la función primordial del colegio es enseñar al niño las habilidades y los conocimientos intelectuales acumulados por la sociedad” y continúa afirmando que esto “también incluye tareas de socialización más amplias”. En este sentido, la planificación educacional no sólo debe incluir el desarrollo de objetivos verticales, sino también transversales, con el fin de educar a los individuos de manera integral. Por consiguiente, entrenar a los niños en habilidades sociales y valores socialmente aceptables, les da la posibilidad de poder entrenarse para la vida adulta en un marco de interacción basado en las relaciones interpersonales positivas, lo cual será un aporte sustancial para la construcción de una vida armoniosa y por tanto, feliz.
Desde hace algunos años, se ha venido estudiando la inteligencia desde distintos ángulos, ya no sólo a modo de coeficiente intelectual, basándose en la escala de Binet, sino también la inteligencia emocional y las inteligencias múltiples planteadas por Gardner, entre ellas la personal (intra e interpersonal), ante lo cual Antunes (2003) plantea diversas metodologías para desarrollar las inteligencias múltiples en el aula. La inteligencia intrapersonal es aquella relacionada con el “yo”, es decir, con el autoconocimiento, automotivación, autoestima, en otra palabras una inteligencia interior; en tanto que la interpersonal es la inteligencia relacionada con el conocimiento del otro, de la empatía, es decir, una inteligencia externa, relacionada con la comunidad. De lo anterior se desprende que en el presente, no sólo se valora el aprendizaje de ciencias exactas, sino que también existe una preocupación por el ser humano integral, con sentimientos y emociones, con relaciones interpersonales positivas que es capaz de estrechar vínculos, lo cual debe ser educado, en el hogar y en la escuela y su base fundamental es el amor, una persona querida es alguien que va a saber amar porque su vivencia lo ha llevado a ejercitar aquello.
Según expresa Liford, (2003) la educación debe tender al desarrollo de la personalidad, ya que de esta manera los niños tendrán la tendencia a crecer más seguros de sí mismos, armónicos y equilibrados. Tener personalidad implica la adaptación de la voluntad y la inteligencia en su justa dirección. Un individuo con personalidad posee principios nobles y se mantiene firme en ellos aún cuando aquello requiera de sacrificios.
Los niños de hoy, representan lo que va a ser nuestra sociedad del mañana, en este sentido, en fundamental que los padres y educadores formales se encuentren preparados para asumir la responsabilidad de educar con la conciencia cierta de estar llevando a cabo una tarea seria, a conciencia, planificada, instruida.

Bibliografía:
• Antunes, C. (2003). ¿Cómo desarrollar contenidos aplicando las inteligencias múltiples. Buenos Aires: Talleres gráficos color Efe.
• Céspedes, A. (2008). Niños con pataleta, adolescentes desafiantes. Santiago: Editorial Vergara.
• Céspedes, A. (2008). Educar las emociones, educar para la vida. Santiago: Editorial Vergara.
• Jiménez, G. (2001). Educación física parvularia. Valparaíso: Universidad Católica de Valparaíso.
• Lyford, A. (2006). Hijos con personalidad…raíces y alas. Santiago: Ediciones Universidad Católica de Chile.
• Wicks-Nelson, R. (1997). Psicopatología del niño y del adolescente. Madrid: Pearson educación S.A.

El mundo del adolescente

La adolescencia es una etapa conflictiva y dificultosa, ya que en ella se deben tomar múltiples y variadas decisiones, a la vez que se experimentan cambios de diversos, a saber: físico, sexual, cognitivo, emocional, social, entre otros. A este respecto, es fundamental que el adolescente cuente con la contención, comprensión y afecto que requiere por parte de su familia y adultos significativos, en pro de su bienestar. Sin lugar a dudas los padres juegan un rol fundamental, sobre todo en lo relativo al proceso de crianza, ya que mientras más herramientas posea el adolescente para enfrentar esta etapa de su vida, mayor será también su capacidad de reflexión en torno a situaciones límite. En este sentido, Langford (2010, p. 66) señala que “debemos enseñar a nuestros hijos a ser responsables de sus actos”, con el fin de que asuman que cada uno de ellos tienen consecuencias, las cuales pueden ser positivas o negativas y que aquello es su responsabilidad. En este sentido, en la familia debe primar el amor, a su vez, debe existir una autoridad clara, basada en que se cumplan y una comunicación expedita, en la que los padres más que hablar, deben saber escuchar a sus hijos. (Langford, 2010)
Es oportuno considerar que el bienestar de los jóvenes, no sólo tiene que ver con su condición económica, sino también con el contexto social y político, por consiguiente, el cuidado y los mecanismos de prevención en torno a los menores de edad, variara dependiendo del lugar del mundo en el cual éste habite. (Wicks-Nelson, 2004) En este sentido, los adolescentes de nuestro país se ven enfrentados a identificar sus intereses y por consiguiente, cimentar las bases de lo que se será su futuro, debiendo conjugar, en muchas ocasiones, las expectativas que la familia ha depositado sobre ellos y cumplir con exigencias académicas que le son inherentes, lo cual implica un estrés adicional.
Dado lo anteriormente expuesto, resulta relevante poner atención a la salud mental de los jóvenes, ya que pese a poseer buena salud física, salvo excepciones, podrían darse casos en los que se susciten trastornos de diversa índole, entre los que se destacan dietas peligrosas, (con su consecuente desequilibrio nutritivo) bulimia, anorexia, obesidad, episodios de violencia, depresión, (llegando a extremos tales como el suicidio) dificultades en la orientación sexual, consumo excesivo de alcohol y drogas, trastornos de la conducta disocial, delincuencia juvenil, uso de estimulantes, trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos de bipolaridad, esquizofrenia, trastornos del desarrollo de la personalidad, entre otras (Santrock, 2003) En estas situaciones es fundamental actuar a tiempo y pedir la ayuda de profesionales especialistas en el área para lograr una intervención oportuna, eficiente y efectiva. Claro está, que la prevención juega un rol fundamental, en este sentido la educación y formación en ámbitos como el fortalecimiento de la voluntad (este último, antes de los 5 años de edad) por parte de los padres resultan ser agentes de gran utilidad. Por consiguiente, los padres son los principales encargados orientar conductas a seguir, estableciendo límites claros, desarrollando la capacidad de espera y propiciando la tolerancia a la frustración, entre otras habilidades.
Por otra parte, la búsqueda constante de una identidad propia resulta ser una tarea titánica en la que, los adolescentes, deben evaluar detenidamente variadas alternativas, en pro de la consecución de conclusiones propias y decisiones tomadas por ellos mismos (Bórquez, 2006), en este contexto, se ven interesados en experimentar nuevas sensaciones, generalmente, como integrantes del grupo de pares al que pertenezca, llevando a cabo conductas límites y/o de riesgo. Estas conductas revisten un peligro para el desarrollo positivo de los jóvenes, en tanto no sean capaces de establecer sus propios límites de acción, sobre todo cuando es el grupo de pares el que exige y presiona ante una situación determinada, teniendo en cuenta que lo que los hace permanecer unidos es una conciencia de solidaridad que, en ocasiones puede ser mal entendida.
Por otra parte, es importante destacar que, por lo general, existe un líder y, dependiendo de su forma de actuar, puede incitar al resto a desarrollar actividades que, aunque no quieran o consideren incorrecto ejecutarlas, sienten miedo de que su oposición pueda relegarlos del grupo. En este sentido, considero importante que los padres conozcan al grupo de amigos de sus hijos y a sus padres, creando instancias para compartir con ellos, dando espacios para que los adolescentes se sientan libres de llevar a sus amistades al hogar y puedan sentirse cómodos en ese contexto, para lo cual es fundamental que los padres no realicen críticas ni juzguen a los invitados de sus hijos.
Idealmente, compartir como familia e integrar a las amistades de los hijos, puede ser una buena estrategia, sin embargo para que aquello acurra de manera fluida, es necesario crear un clima que lo permita, que resulte atractivo para todos y que no resulte ser una situación forzada, a su vez es importante que el adolescente posea espacios de intimidad para sí mismo y con sus pares, ya que no se debe perder de vista que el joven anda en busca de una identidad propia.
A este respecto, Wicks-Nelson (2004, p. 253) sostiene que “identidad versus confusión de la identidad es el quinto estadio psicosocial de Erikson, que se suele experimentar durante la adolescencia. En este estadio, la persona se enfrenta al descubrimiento de quién es, qué hace en la vida y hacia dónde va”. Todo este cuestionamiento resulta coherente con el desarrollo cognitivo alcanzado, en el cual comienzan a pensar en el futuro, fantasean con la carrera que quieren estudiar, a qué se van a dedicar en la adultez, la formación de una familia, entre otras. De esta manera comienza una metamorfosis en torno a encontrar el real sentido de su existencia.
Finalmente, los niños nacen biológicamente aptos para conseguir ser felices y dichosos, sin embargo es el ambiente el que moldea su destino, en este sentido, la educación de las emociones juega un rol fundamental para enfrentar con vulnerabilidad o fortaleza la vida y sus desafíos (Céspedes, 2008) lo cual se hace extensivo a lo largo de toda su existencia.

Bibliografía:
• Bórquez, S. (2006). Psicología del adolescente. Santiago: Editorial Debate.
• Céspedes, A. (2008). Educar las emociones. Educar para la vida. Santiago: Ediciones B Chile S.A.
• Langford, S., Opazo, P. (2010). De regreso a la armonía. Santiago: MN Editorial Limitada.
• Santrock, J. (2003). Adolescencia. Madrid: Cofás S.A.
• Wicks-Nelson, R., Israel, A. (2004). Psicopatología del niño y del adolescente. Madrid: Fareso.

jueves, 26 de mayo de 2011

Importancia de las normativas en la escuela.

La educación escolar es una tarea que engloba al ser humano en su totalidad, desde este punto de vista es importante tener presente que no basta con desarrollar los objetivos verticales de cada una de las materias que dictan los marcos curriculares, sino también los objetivos transversales que en una institución deben ser acordados, entre los educadores, con el fin de formar de una manera integral. A este respecto es fundamental tener en vista la importancia de respetar cada uno de los acuerdos tomados en los consejos de profesores, seguir los conductos regulares y velar por el cumplimiento de las reglas existentes en una escuela con el fin de convivir de una manera positiva.
En este contexto, ¿qué sucede cuando en un establecimiento educacional no existen normativas o estas no son respetadas?. En primer término, el alumnado no sabe a qué atenerse y su comportamiento se basa en el criterio personal, lo cual resulta ser una irresponsabilidad y una falta del grave en el cumplimiento de los deberes de los educadores y jefaturas. Para salvaguardar esta situación, es necesario que cada normativa sea conocida y respetada por cada uno de los integrantes de la comunidad educacional, del mismo modo que las sanciones correspondientes ante el incumplimiento de las mismas.
La escuela en conjunto con la familia son instituciones que cimientan las bases para aprender comportamientos adecuados dentro de la sociedad, por ende, si en estas instancias no existen normativas dispuestas para ser cumplidas, ¿por qué alguien debiera saber comportarse socialmente?. Cada acto debe tener una consecuencia y la toma de conciencia de aquello reviste uno de los objetivos transversales que debiera estar presente como condición sine qua non en cada uno de los establecimientos educacionales existentes.
Desgraciadamente, los establecimientos educacionales, en muchas oportunidades, están más preocupados de conservar matrículas que educar de manera integral y ante esta realidad, suelen tranzar sus normativas, las cuales terminan convirtiéndose en relativas, dependiéndo de si los apoderados están de acuerdo o no con ellas.
Hace falta tomarse en serio la educación, probablemente, ese es uno de los grandes problemas de hoy...

jueves, 28 de abril de 2011

Factores protectores y amenazas para el desarrollo armónico de los niños.

Con el paso de los años, nuestra sociedad ha ido transformándose en los diversos ámbitos que la conforman, la visión del ser humano ha ido evolucionando, los niños dejaron de ser pequeños adultos y en el presente, tienen la posibilidad de desarrollarse según la etapa del ciclo vital que les corresponde. Sin embargo, lo anteriormente expresado es parte del deber ser, ya que muchas veces nos enfrentamos a situaciones en que los niños ven vulnerados sus derechos, lo cual depende de los factores protectores o de las amenazas que pueden existir en torno a su potencial desarrollo armónico e integral.
En este sentido, el factor protector por excelencia es la familia, por lo que ésta debe procurar desarrollar relaciones cálidas y estrechas con sus hijos e hijas, con normas y límites claros y consistentes que generen estabilidad y cohesión familiar, promoviendo educación y amor. Por consiguiente, los primeros meses de vida son fundamentales, ya que, según expresa Chokler (1994), es en esta etapa donde el bebé conforma su “seguridad básica”, la cual se sustenta en los cuidados primarios, tanto en lo relativo a sus necesidades básicas de sobrevivencia como al afecto recibido, característica que lo acompañará durante toda su vida. A su vez, es fundamental que los padres tomen acuerdos y decidan, ya que según expresa Lagford y otro (2010), en cada núcleo debe existir un proyecto familiar que se sitúe sobre la base de la consecuencia (sentir, pensar y hacer), coherencia (mantener una relación entre los actos que realizamos y los objetivos que queremos lograr), consistencia (claridad en el accionar sin flaquear), conciencia (de lo que pensamos, sentimos y hacemos) y convicción (fuerza que surge del corazón para seguir creyendo pese a las adversidades). En contraposición con lo recientemente expuesto, si la familia es disfuncional, está inserta en un ambiente deprivado, se cometen excesos como el consumo de alcohol y drogas, los padres son abusadores (física o sicológicamente) o si los niños sufren carencias en sus necesidades básicas, la familia resultaría ser una amenaza para el desarrollo armónico de un niño (a).
La escuela es otro factor protector en el que los educandos acceden para recibir educación integral, basada en la reforma educacional chilena, cuyos pilares son la equidad y la igualdad, en este contexto, los alumnos reciben diversos beneficios, a saber: alimentación, útiles escolares, atención médica, entre otros. El recurso humano a cargo de la atención de los educandos está conformado por un grupo multidisciplinario de personas preparadas para este fin (técnicos en educación, profesores, psicólogos, entre otros, dependiendo del establecimiento educacional). Los docentes no sólo deben ocuparse de entregar contenidos objetivos a los alumnos (as), sino que también pueden encargarse de desarrollar sus emociones, según expresa Céspedes (2008), los requisitos que un profesor debe tener para llevar a cabo una educación de emociones efectiva, son similares a las de una familia. A esto se suma poseer vocación por el trabajo que ejerce.
Los antecedentes de salud también pueden jugar a favor o en contra del desarrollo de un niño (a), según expresa Condemarín y otros (2003), si es que hay historial de cuidados desde la edad temprana, como el registro de vacunas, enfermedades infecciosas, sensoriales, broncopulmonares, cardíacas, entre otras, antecedentes neuropsiquiátricos del niño (a) o su familia. En este contexto, una persona con buena salud tendrá mejores posibilidades de desarrollarse armónicamente, en contraposición con otro que sufre o ha padecido de enfermedades, sobretodo si es que éstas han dejado secuelas.
En definitiva, las variables que influyen en el desarrollo armónico de un niño (a) son múltiples y pueden constituirse como amenaza o factor protector, dependiendo de los adultos responsables que se encuentren a su cuidado, quienes serán, finalmente, los encargados de tomar las decisiones que van a afectarlos directa o indirectamente.
Bibliografía:

• Céspedes, Amanda (2008). Educar las emociones. Educar para la vida. Santiago: Ediciones B Chile S.A.

• Chokler, Myrtha (1994). Los organizadores del desarrollo psicomotor. Buenos Aires: Ediciones Cinco.

• Condemarín, Mabel y otros (2003). Madurez escolar. Santiago: Editorial Andrés Bello.
• Langford, S. Opazo, P. (2010). De regreso a la armonía. Santiago: MN Editorial Limitada.
• Ministerio de Educación (1998). La Reforma en marcha: buena educación para todos.

Familia sana: base del desarrollo armónico de los niños.

La familia resulta ser una institución fundamental dentro de la sociedad, en la cual cada uno de sus integrantes es importante, ya que se constituye como una pieza clave, única e irrepetible, digna de dar y recibir afecto, confianza y contención, propiciando de esta manera la formación de personas integrales y sanas, aptas para integrarse en el mundo social de una forma positiva. En este contexto, cabe hacer una distinción entre familia nuclear (padres y sus hijos) y familia extensa (padres, hijos, abuelos, tíos, entre otros).
Si bien es cierto, la familia extensa juega un papel destacado, sobretodo en lo que al desarrollo de la inteligencia emocional se refiere, es fundamental que los roles se encuentren bien definidos. Concordando con Langford y Opazo (2010), los padres deben ser la primera autoridad para los hijos, son ellos quienes, previo acuerdo, proporcionan las directrices que rigen el funcionamiento armónico dentro de la familia, dando las pautas a seguir y dejando en claro que el amor y la confianza son la base de la estructura familiar, lo cual implica que los padres confían en las capacidades de los hijos y, a su vez, los hijos confían en sus padres y en las buenas decisiones que van a tomar, basados en que son precisamente ellos quienes más los quieren y jamás tomarían una decisión a conciencia con el fin de dañarlos (padre y madre, poseen igual jerarquía en la toma de decisiones). Por consiguiente, la autoridad de los padres es fundamental, ya que se constituye como un ente facilitador en la educación, en este sentido, la existencia de roles y responsabilidades claras para cada uno de los integrantes del núcleo familiar debe definirse, a modo de normativas, con el fin de lograr resultados óptimos.
En este contexto, resulta interesante agregar que la familia es la primera entidad en la que las personas aprenden a comunicarse, lo cual va a repercutir en las futuras relaciones interpersonales que se establezcan, por lo cual, una comunicación efectiva y eficiente es un ingrediente que no puede faltar en una educación de calidad, en palabras de Lyford y otros (2006), la comunicación entre padres e hijos, se debe caracterizar por saber escuchar, atender a los mensajes corporales de nuestro interlocutor, comprender y expresar sentimientos, hablar de manera clara y precisa, para no inducir a errores, evitar discusiones y realizar refuerzos positivos.
De esta manera, los niños (as) se encuentran en buen pie para integrarse a la sociedad, nutridos con valores socialmente aceptables y con la capacidad de “discernir entre lo correcto y lo incorrecto”, según expresa Céspedes (2008), lo cual resulta ser una condición básica para el desarrollo de la inteligencia emocional, tan necesaria para estar y sentirse bien consigo mismo y entablar relaciones positivas con los demás.
Lo anteriormente expuesto representa el contexto familiar ideal para que un niño (a) crezca e inicie su formación, sin embargo esto no siempre ocurre, por lo cual la escuela juega un rol educativo tanto para padres y apoderados como para los educandos que acoge en sus aulas. En este sentido los educadores (profesores, técnicos, psicólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos, entre otros) deben mantener una comunicación eficiente para poder actuar coordinadamente en pro de una educación de calidad, donde se triangule la relación padre/apoderado, alumno (a) y escuela, haciendo uso de cada una de las instancias educativas a modo de herramientas para conseguir el fin esperado. Sin embargo, muchas veces el rol de la escuela y, específicamente, el de los profesores se ve en desmedro, debido, entre otros factores, a que pareciera que los padres consideran que pueden y deben decidir sobre el trabajo del docente, en este contexto, la participación de los padres es muy importante, pero se debe contener dentro de un marco que no interfiera en el quehacer docente, ya que este tipo de comportamiento termina por desautorizar a los profesores, lo cual repercute negativamente en la triangulación antes mencionada.
La escuela y la familia pueden llegar a ser una alianza productiva pero para que ello ocurra, ambos estamentos deben establecer una relación positiva, basada en el mutuo apoyo, teniendo como objetivo la educación del niño (a).

Bibliografía:

• Céspedes, Amanda (2008). Educar las emociones. Educar para la vida. Santiago: Ediciones B Chile S.A.

• Céspedes, Amanda (2008). Niños con pataleta, adolescentes desafiantes. Santiago: Editorial Vergara.
• Langford, S. Opazo, P. (2010). De regreso a la armonía. Santiago: MN Editorial Limitada.
• Lyford-Pike, A. Ciompi, M. Soler, M. (2006). Hijos con personalidad…raíces y alas. Santiago: Ediciones Universidad Católica de Chile.

miércoles, 27 de abril de 2011

Los niños: definición.

Son como gotas de agua que caen en una planta sofocada por el sol regalando dulzura, risas, reflexiones y amor, entre tantas otras cosas.
A veces se tornan un tanto peligrosos, sobretodo en lo relativo a su percepción en bruto, no amaestrada, por consiguiente, intuitiva y mágica, dicho en otras palabras, no existe detalle que pueda escabullirse de su inmensa capacidad de amor.
Poseen una capacidad de asombro sorprendente, ojos brillantes y mente despejada que, de una u otra manera, les permite ser espontáneos, alegres, místicos, como ángeles que aparecen en medio de una jauría de adultos...son una fuente inagotable de paz.
Cuando no están, su ausencia se respira en el aire ya que son capaces de llenar cualquier espacio, por inmenso que éste sea, entre palabras y silencios, preguntas y respuestas sinceras, la simplicidad de la vida misma y una sed de conocer que resulta ser inagotable...
Los niños, seres suceptibles de ser amados. Maestros por excelencia.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Qué importancia tiene la ciencia psicológica para el estudio del desarrollo infanto-juvenil y qué procedimientos éticos se deben cautelar?

Desde que el ser humano nace (cabe destacar que dentro del mundo animal, el hombre es el ser más desprotegido de todos al momento de nacer, es decir, si se deja sólo muere) comienza a explorar de una manera natural, alejado de toda norma, en tanto va creciendo descubre cosas y deja de cometer errores que surgían de su inexperiencia, en la medida en que el tiempo transcurre, este va experimentando cambios que llevan consigo aprendizaje formal y no formal, lo cual va desde las tradiciones familiares, hasta las materias que incluye cada uno de los sub-sectores del lugar en el que estudia y que se ve influida por su grupo de amigos, estrato social, lugar de residencia, entre otras.
La ciencia nos permite aprender en un contexto de solidez, con fundamento, da la posibilidad de “describir, predecir y explicar los hechos”, con lo cual podemos saber y es aquello lo que nos lleva a comprender las cosas y situaciones del diario acontecer. La psicología es una ciencia que se ocupa de la conducta humana, de qué manera funciona y cómo es que el individuo se relaciona con el medio que la rodea, lo cual posee una importancia fundamental si es que aceptamos ser seres sociales que necesitamos de otros para vivir. Al estar con otros es necesario relacionarse y en la medida que las relaciones interpersonales sean positivas, la vida también lo será, trayendo consigo bienestar.
La psicología infanto-juvenil es fundamental como herramienta para desarrollar habilidades y comportamientos socialmente aceptables que en ocasiones no se encuentran presentes o están en estadio de inmadurez. Muchas veces observamos niños y jóvenes indiferentes, con actitudes totalmente fuera de las normas establecidas, lo cual provoca que padres, profesores y demás adultos responsables se queden sin posibilidad de acción ante esta situación, por una parte y, por la otra, nos encontramos con un niño-adolescente que sufre, que se siente estresado ante su imposibilidad de relacionarse de manera positiva y ajustada a las situaciones requeridas, dada su etapa de desarrollo, e incapacitado para encontrar herramientas que lo lleven a solucionar su problema con el fin de sentirse poder sentirse bien.
La ciencia de la psicología otorga estas herramientas a los niños y jóvenes afectados -y a su entorno- brindando la posibilidad cierta de atender seriamente sus emociones, dando un espacio para comprender y atender las alteraciones en su comportamiento.
Cuando un niño o adolescente vivencia una terapia, su mundo queda al descubierto frente al terapeuta, lo cual implica que éste debe poseer estrictas normas éticas que protejan la intimidad de su paciente, en este sentido, el colegio de psicólogos de Chile, posee un “código de ética profesional”, el cual presenta como puntos fundamentales el respeto por los derechos y la dignidad de las personas, la competencia, el compromiso profesional y científico, la integridad, la independencia y la responsabilidad social. En este sentido, los límites de acción del código de ética, van referidos al quehacer profesional, pudiendo no ser aplicado en la vida personal de un profesional de esta área.
Existen muchas causas por las cuales nos podemos encontrar con los llamados “niños difíciles”, a mi juicio, lo importante es no estigmatizarlos, sino brindarles las herramientas necesarias para que puedan enfocar su energía y desarrollarse como personas felices y plenas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Necesidades educativas especiales en Chile.

Según la legislación vigente en nuestro país, todos los niños, niñas y jóvenes tienen garantizado su derecho a la educación, sin importar sus orígenes, condición social, raza, religión, entre otras. En este sentido, la oferta educativa va desde escuelas y liceos gratuitos para personas que se encuentran dentro de un rango de normalidad, es decir, no requieren de ayuda adicional para llevar a cabo su proceso de enseñanza aprendizaje de manera efectiva. Por otra parte, nos encontramos con los llamados alumnos con necesidades educativas especiales, los cuales requieren de ayuda suplementaria para lograr llevar a cabo los objetivos propuestos para su aprendizaje, los cuales se pueden enunciar dividiéndose en cinco grupos, a saber:
• Discapacidad visual
• Discapacidad intelectual
• Discapacidad auditiva
• Trastorno o déficit motor
• Graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación

El presente análisis de caso tendrá como tema central a las personas con discapacidad intelectual, quienes hasta antes de la creación del test de Binet (test creado en 1907 y utilizado en la actualidad para medir el coeficiente intelectual de las personas) eran tildados de locos o enfermos que, en muchas oportunidades, internados en centros siquiátricos y, los que no, eran escondidos en los hogares, representando una vergüenza para sus familias. Si bien es cierto esta situación ha ido cambiando favorablemente y, hoy en día, los niños, niñas y jóvenes que presentan este tipo de discapacidad tienen la posibilidad de asistir a centros educacionales (denominadas escuelas especiales) no es menos cierto que su estadía en ellas termina al cumplir los 26 años de edad, según el decreto 87. Pudiendo extenderse dos años más en caso de que la escuela presente un proyecto bajo el decreto 300.
Es importante destacar que la escuela juega un rol fundamental en la vida de estos educandos, ya que no sólo representa un lugar educativo en lo formal, sino que también en lo social y recreativo. Sus redes sociales giran en torno a su permanencia en la escuela y al concluir su paso por esta, se quedan sin actividades en las que ocupar su tiempo libre, en este contexto, no es poco frecuente que caigan en depresiones, se vuelvan apáticos, irritables, sedentarios y su entretención prioritaria sea ver televisión, deteriorándose, de esta manera su calidad de vida. En este sentido, los padres o adultos responsables, se manifiestan preocupados por esta situación que, legalmente no tiene solución, salvo la participación esporádica en proyectos recreativos en los que, Chiledeportes, aporta con recursos destinados al deporte para discapacitados.

Objetivo: Conocer las emociones que experimentan los jóvenes con discapacidad intelectual que se encuentran en el último año de su etapa de escolaridad.

Por las características de los jóvenes sujetos de estudio es necesario adaptar el diseño del instrumento de investigación (en este caso recoge muchas características propias del focus group). En este sentido, se realiza una reunión grupal en donde todos se encuentran sentados en círculo, incluida la profesora que va a aplicar el instrumento y con quien ya se sienten familiarizados, por lo cual podrán responder a las preguntas, que se harán de manera informal, sin inhibiciones. Se adopta esta metodología puesto que resulta ser más fácil para los jóvenes con estas características construir respuestas de manera grupal, muchas veces, se puede pensar que no saben dar contestación a una pregunta, sin embargo, lo que realmente sucede es que no han comprendido de qué se trata el tema, es en este contexto que el trabajo grupal resulta ser más eficaz.
Al inicio de la sesión se realiza una dinámica grupal que les permita interactuar con sus pares de una manera lúdica y entretenida.
Se vuelve a la calma, lo cual puede darse comentando la actividad que se acaba de realizar. Es importante que se logre la participación de la mayoría de los alumnos pero sin que se sientan presionados a responder. Una vez que realizan sus comentarios, comienza el cuestionario:
• ¿les gustó el juego?
• ¿qué fue lo que más les gustó?
• ¿les gustó jugar con sus compañeros?
• ¿cómo lo pasan en la escuela?
• ¿lo pasan mejor en la escuela o en la casa?
• ¿qué hacen en la casa para entretenerse?
• Ustedes saben que este es su último año en la escuela, ¿qué les parece eso?
• ¿qué sienten?
• ¿les gustaría seguir en la escuela?
• ¿por qué?

Dentro del desarrollo de la actividad surgen otras preguntas que apuntan a aportar mayores antecedentes al estudio de caso.
La actividad puede concluir con un collage grupal que represente lo trabajado durante la sesión u otra de similares características, ya sea de manera individual o grupal.
Cabe destacar que este instrumento se puede aplicar a distintas escuelas, siempre y cuando los alumnos participantes pertenezcan al grupo de quienes cursan su último año en la escuela. Es fundamental que sea aplicado por un adulto con el que los educandos se encuentren familiarizados, ya que una de las características que frecuentemente presentan es la reticencia a los extraños.
En relación con la recolección de datos, pienso que la mejor alternativa sería la utilización de una filmadora, sin embargo, por las características del grupo objeto de estudio, habría grandes posibilidades de que perdieran la concentración en la actividad central, en este contexto, una grabadora de voz podría ser de utilidad, ya que no resulta ser un medio audio visual en el que los jóvenes se pueden ver a sí mismos posteriormente. Al mismo tiempo, el uso de lápiz y papel resulta ser un medio que permite tomar apuntes de la conversación, pudiendo dejarse de lado en situaciones en las que se requiera una mirada atenta hacia la persona que está expresando emociones, sentimientos, sensaciones, entre otros.
Es fundamental no perder de vista las características propias del diseño cualitativo, a saber: apertura, flexibilidad, sensibilidad estratégica y referencialidad o no prescriptividad y que, además ayudan al desarrollo de una investigación acorde a las características y a los emergentes propios de los jóvenes a estudiar, en este contexto, es factible que la sesión sea demasiado largo como para llevarla a cabo de una sola vez, lo cual se refleja en el rictus, posturas, entre otros, ante lo cual es importante tener la capacidad de cambiar y redireccionar, modificando, de esta manera, el diseño inicial.
Con respecto al procesamiento de la información, es fundamental crear un sistema de almacenamiento que permita transcribir la información, para posteriormente tener fácil acceso a ella, a este respecto cabe señalar la importancia de la digitación a modo de archivo plano.
El primer paso es organizar los datos obtenidos, luego, se segmenta el conjunto inicial de datos, finalmente se constituyen categorías sintéticas y conceptualizadas.
Al tratarse de grupos reducidos de personas, pienso que la información puede ser tabulada de una manera en la que se tenga un panorama general de las emociones que priman.
En cuanto a la validación del instrumento, opto por someterlo a juicio de expertos, lo cual me ha dado muy buenos resultados, ya que se obtiene una retroalimentación por parte de personas que conocen el tema, generalmente tres personas. Posteriormente, se lleva a cabo una revisión de las acotaciones hechas por los expertos y se le da validez y confiabilidad al instrumento utilizándolo en varios grupos con la misma característica de base, cual es, estar en el último año de escolaridad de educación especial.



Bibliografía:

• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Asti, Armando. (1973) “Metodología de la investigación”. Editorial Kapelusz, S.A., Buenos Aires. Argentina.
• Dybwad, Gunnar. (1969) “Desafío al Retardo Mental”. Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos Aires. Argentina.
• García, Pastor; Alvarez, Víctor. (1997) “Orientación vocacional de jóvenes con necesidades especiales. Un programa de transición a la vida adulta”. Editorial EOS; España.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

Chile de hoy: Importancia de la investigación acción como medio para la toma de decisiones en educación.

La investigación acción es una forma de entender y por tanto vivenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje, no sólo se trata de investigar, sino de llevar a cabo un proceso de búsqueda constante en pro de la mejora del quehacer educativo. Desde este punto de vista, se puede aseverar que son los problemas los que guían la acción a modo de exploración reflexiva que el docente efectúa de su propia práctica profesional, teniendo presente que la planificación es fundamental para la consecución de la introducción de mejoras progresivas en su quehacer cotidiano y, por consiguiente, la optimización de los procesos que le competen a su labor.
En cuanto a la finalidad de la investigación-acción en educación, se puede identificar básicamente tres funciones básicas, a saber: investigación, acción y formulación / perfeccionamiento. De esta manera, esta forma de investigación promueve el desarrollo de destrezas, la expansión de la teoría y la resolución de problemas. Cabe destacar que, en cuanto a la formación profesional, este tipo de investigación desarrolla aspectos que resultan ser relevantes en un educador, tal es el caso de la capacidad de crítica fundamentada y con una visión constructiva, la renovación constante que, da la posibilidad de no cerrarse frente a los conflictos ya que implica la aceptación y visualización del cambio como una oportunidad de mejora continua en pro de la transformación de diversas acciones susceptibles de ser modificadas para el logro de objetivos, lo cual supone la participación y modificación del entorno.
A este respecto, es importante mencionar que dependiendo del lugar en el que se lleve a cabo la práctica docente, serán las condiciones de trabajo y las características que enmarcan la labor profesional, de esta manera y a modo de contextualización, se puede aseverar que, en nuestro país, el 73% de los docentes son mujeres y la edad promedio es de 48,2 años, a la mayoría de los profesores les gusta su trabajo y sólo el 23% cambiaría su decisión si pudiese elegir de nuevo, representan al grupo de profesionales que más se perfecciona a nivel nacional, sin embargo muy pocos han realizado post-títulos y menos aun, logran obtener el grado de magíster y doctorado, sólo el 19% de los profesores municipalizados declara tener suficiente tiempo para preparar clases, el 24% para preocuparse de los alumnos que requieren ayuda.
Por otra parte, nuestro país le asegura la educación a cada uno de los niños y jóvenes en edad escolar, de esta manera existe la llamada educación normal, que se efectúa en escuelas y liceos y la educación especial que atiende a personas con necesidades educativas especiales, en cinco ámbitos diferentes, estos son:
 Discapacidad intelectual
 Discapacidad visual
 Discapacidad auditiva
 Trastorno o déficit motor
 Graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación
En este escenario, los ámbitos de acción resultan ser muy diversos en cuanto a características del alumnado, por lo cual, las metodologías y estrategias de enseñanza aprendizaje variarán dependiendo con el grupo en el cual se trabaje.
En el ámbito de la educación especial es fundamental contar con una amplia gama de estrategias metodológicas que permitan llevar el proceso de enseñanza aprendizaje a buen término por las características que presentan los educandos y además porque en muchas ocasiones, aparte de su diagnóstico de base, poseen trastornos asociados a ellos.
En este contexto, la investigación acción es una herramienta que permite un mejoramiento continuo en la labor docente ya que presenta una metodología orientada hacia el cambio educativo y aprender de las consecuencias de este, en otras palabras mejorar el proceso educativo en la práctica, teniendo la posibilidad de enmendar los “errores”, lo cual es fundamental en la educación de niños y jóvenes con algún grado de discapacidad, ya que la metodología que resultó en un educando no necesariamente sirve en otro, e incluso en personas con el mismo diagnóstico y características similares.
En este sentido, la planificación es fundamental para tener claramente estructurado el rumbo del proceso de enseñanza aprendizaje que se debe llevar a cabo con cada educando, en educación especial, en donde cada curso posee un máximo de quince personas, no es extraño encontrarse con que para un mismo sub-sector se realicen cuatro o cinco planificaciones, debido a las diferencias en las capacidades y niveles de aprendizaje, tomando en cuenta que hay quienes aprenden rápidamente y quienes, e incluso, presentan involuciones frecuentes en su proceso educativo.
Es necesario tener presente que la investigación acción no se da de un día para otro, sino que es parte de un proceso en el cual es necesario constituir un grupo de personas con interés en la propuesta, (es fundamental que quienes participen se sientan motivados a hacerlo y su decisión no parta desde una imposición) entre los participantes se debe identificar necesidades, problemas o centros de interés que les permitan interactuar, acto seguido, se realiza un diagnóstico de la situación, lo cual lleva implícitas algunas actividades como formulación del problema, recogida de datos, trabajo de campo, análisis e interpretación de datos, discusión de resultados y conclusiones. Una vez finalizada esta etapa, el grupo debe crear un plan de acción, en el cual se especifique qué es lo que se va a hacer y de qué manera, de esta manera todos trabajan en la misma línea, este plan debe estar críticamente informado para poder mejorar aquello que ya está ocurriendo. El siguiente paso es la acción, es decir poner en marcha lo que se ha planteado, además de poner atención a sus efectos para luego evaluar y reflexionar en torno al trabajo realizado como base para una nueva planificación. Estas acciones se llevan a cabo de manera continua, es una metodología que permite ver la educación desde el prisma de la retroalimentación y reflexión continua, lo cual tiene su punto de partida en la correcta y oportuna toma de decisiones por parte del docente investigador.
Por otra parte, me parece importante destacar que en la etapa de recogida de información, llega a las manos del docente mucho material, a saber: fotografías, grabaciones de audio y video, el investigador puede llevar a cabo entrevistas, encuestas de opinión, entre otras. En este material hay información de los alumnos y no sólo en el ámbito formal estructural de los contenidos, sino también de su vida personal, por lo cual es necesario utilizar estas evidencias con la discreción y asertividad necesarias, cuidando el acceso de terceras personas a la información y la interpretación que podemos hacer de ella, por lo cual es necesario respetar ciertos principios éticos que van más allá de la investigación propiamente tal.
Finalmente, la metodología de la investigación acción en educación resulta ser una herramienta que puede traer muchos beneficios en el proceso de enseñanza aprendizaje y en el desarrollo profesional de quien lo lleva a cabo, sin embargo pienso que el factor tiempo puede resultar ser un obstáculo para su puesta en marcha. Por otra parte, esta metodología de investigación da la posibilidad, de tomar decisiones, lo cual resulta ser fundamental para la aplicación de acciones que mejoren su quehacer en el aula, ya que aquello, desde mi punto de vista, es una de las características que debe poseer un buen profesional.

Bibliografía:
 Bravo, D. y otros (2005). Encuesta longitudinal de docentes 2005. Departamento de Economía de la Universidad de Chile.
 Colas, M. (1994) La investigación acción: investigación educativa. Sevilla: Alfar.
 Elliot, J. (1993) El cambio educativo desde la investigación acción. Madrid: Morata.
 Goyette, G. (1988) La investigación-acción. Funciones, fundamentos e instrumentación. Barcelona: Alertes.
 Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
 Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

¿Qué distingue a la investigación cualitativa de la cuantitava?

La investigación es un proceso sistematizado que tiene por objetivo solucionar algún problema o llenar vacíos en torno a alguna temática, en pro de la generación de conocimiento. A partir de la investigación científica se desprenden dos enfoques, a saber: cualitativo y cuantitativo, la primera tiene como objetivo la descripción de las cualidades de un fenómeno, en tanto que la segunda, recoge y analiza datos cuantitativos sobre las variables.
En este contexto es interesante mencionar características que son propias de cada uno de los métodos investigativos y mencionados con el fin de comprender las diferencias existentes entre ellos, a través de un parangón.
En primer término, el rol que juega el investigador en la investigación cuantitativa es cien por ciento objetiva y sus juicios, prejuicios y creencias no son importantes, en tanto que en la investigación cualitativa hay una subjetividad implícita, ya que el investigador se involucra, lleva a cabo un registro narrativo de los fenómenos de su interés, utilizando para ello instrumentos tales como observación participante y entrevistas no estructuradas, entre otras, lo cual produce, inevitablemente, un sesgo provocado por sus creencias personales.
La metodología cualitativa estudia contextos situacionales y estructurales, en tanto que la cuantitativa se hace cargo de la relación existente entre variables y las cuantifica, dicho de otra manera, las lleva a números, proporcionando de esta manera datos duros en la búsqueda de generación de conocimientos.
La investigación cualitativa, procura identificar la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica y su forma de interrelación, no posee control; en cambio la cuantitativa, intenta determinar las asociaciones y correlaciones entre las variables estudiadas, para luego generalizar los resultados obtenidos en torno a una muestra (sub grupo de la población) y poder realizar inferencias posteriores.
Por otra parte, en relación con las ventajas y desventajas de las metodologías, es posible afirmar que los métodos cuantitativos se tornan más débiles en cuanto a su validez interna, ya que, por lo general no se sabe si miden lo que realmente quieren medir, sin embargo, resultan ser bastante fuertes en cuanto a su validez externa, dicho de otra manera, lo que encuentran es generalizable al conjunto de una población. Por el contrario, los métodos cualitativos, son sumamente precisos en la información que obtienen (basándose en lo que se buscaba), sin embargo carecen de validez externa.
Una desventaja de la investigación cualitativa es su dificultad para generalizar, en cambio, la cuantitativa, elimina el azar con el test de hipótesis con el fin de aceptar o rechazar una hipótesis, a la vez que cuantifica la relevancia de un fenómeno.
Finalmente y en virtud de lo expuesto, concluyo que ambos métodos poseen ventajas y desventajas que los pueden hacer débiles en el desarrollo de una investigación y en los resultados obtenidos en la misma, en este sentido, la combinación de ambos métodos en una investigación, aporta mayor confiabilidad.

Bibliografía:
• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

domingo, 17 de octubre de 2010

Chile de hoy: Importancia de la investigación acción como medio para la toma de decisiones en educación.

La investigación acción es una forma de entender y por tanto vivenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje, no sólo se trata de investigar, sino de llevar a cabo un proceso de búsqueda constante en pro de la mejora del quehacer educativo. Desde este punto de vista, se puede aseverar que son los problemas los que guían la acción a modo de exploración reflexiva que el docente efectúa de su propia práctica profesional, teniendo presente que la planificación es fundamental para la consecución de la introducción de mejoras progresivas en su quehacer cotidiano y, por consiguiente, la optimización de los procesos que le competen a su labor.
En cuanto a la finalidad de la investigación-acción en educación, se puede identificar básicamente tres funciones básicas, a saber: investigación, acción y formulación / perfeccionamiento. De esta manera, esta forma de investigación promueve el desarrollo de destrezas, la expansión de la teoría y la resolución de problemas. Cabe destacar que, en cuanto a la formación profesional, este tipo de investigación desarrolla aspectos que resultan ser relevantes en un educador, tal es el caso de la capacidad de crítica fundamentada y con una visión constructiva, la renovación constante que, da la posibilidad de no cerrarse frente a los conflictos ya que implica la aceptación y visualización del cambio como una oportunidad de mejora continua en pro de la transformación de diversas acciones susceptibles de ser modificadas para el logro de objetivos, lo cual supone la participación y modificación del entorno.
A este respecto, es importante mencionar que dependiendo del lugar en el que se lleve a cabo la práctica docente, serán las condiciones de trabajo y las características que enmarcan la labor profesional, de esta manera y a modo de contextualización, se puede aseverar que, en nuestro país, el 73% de los docentes son mujeres y la edad promedio es de 48,2 años, a la mayoría de los profesores les gusta su trabajo y sólo el 23% cambiaría su decisión si pudiese elegir de nuevo, representan al grupo de profesionales que más se perfecciona a nivel nacional, sin embargo muy pocos han realizado post-títulos y menos aun, logran obtener el grado de magíster y doctorado, sólo el 19% de los profesores municipalizados declara tener suficiente tiempo para preparar clases, el 24% para preocuparse de los alumnos que requieren ayuda.
Por otra parte, nuestro país le asegura la educación a cada uno de los niños y jóvenes en edad escolar, de esta manera existe la llamada educación normal, que se efectúa en escuelas y liceos y la educación especial que atiende a personas con necesidades educativas especiales, en cinco ámbitos diferentes, estos son:
 Discapacidad intelectual
 Discapacidad visual
 Discapacidad auditiva
 Trastorno o déficit motor
 Graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación
En este escenario, los ámbitos de acción resultan ser muy diversos en cuanto a características del alumnado, por lo cual, las metodologías y estrategias de enseñanza aprendizaje variarán dependiendo con el grupo en el cual se trabaje.
En el ámbito de la educación especial es fundamental contar con una amplia gama de estrategias metodológicas que permitan llevar el proceso de enseñanza aprendizaje a buen término por las características que presentan los educandos y además porque en muchas ocasiones, aparte de su diagnóstico de base, poseen trastornos asociados a ellos.
En este contexto, la investigación acción es una herramienta que permite un mejoramiento continuo en la labor docente ya que presenta una metodología orientada hacia el cambio educativo y aprender de las consecuencias de este, en otras palabras mejorar el proceso educativo en la práctica, teniendo la posibilidad de enmendar los “errores”, lo cual es fundamental en la educación de niños y jóvenes con algún grado de discapacidad, ya que la metodología que resultó en un educando no necesariamente sirve en otro, e incluso en personas con el mismo diagnóstico y características similares.
En este sentido, la planificación es fundamental para tener claramente estructurado el rumbo del proceso de enseñanza aprendizaje que se debe llevar a cabo con cada educando, en educación especial, en donde cada curso posee un máximo de quince personas, no es extraño encontrarse con que para un mismo sub-sector se realicen cuatro o cinco planificaciones, debido a las diferencias en las capacidades y niveles de aprendizaje, tomando en cuenta que hay quienes aprenden rápidamente y quienes, e incluso, presentan involuciones frecuentes en su proceso educativo.
Es necesario tener presente que la investigación acción no se da de un día para otro, sino que es parte de un proceso en el cual es necesario constituir un grupo de personas con interés en la propuesta, (es fundamental que quienes participen se sientan motivados a hacerlo y su decisión no parta desde una imposición) entre los participantes se debe identificar necesidades, problemas o centros de interés que les permitan interactuar, acto seguido, se realiza un diagnóstico de la situación, lo cual lleva implícitas algunas actividades como formulación del problema, recogida de datos, trabajo de campo, análisis e interpretación de datos, discusión de resultados y conclusiones. Una vez finalizada esta etapa, el grupo debe crear un plan de acción, en el cual se especifique qué es lo que se va a hacer y de qué manera, de esta manera todos trabajan en la misma línea, este plan debe estar críticamente informado para poder mejorar aquello que ya está ocurriendo. El siguiente paso es la acción, es decir poner en marcha lo que se ha planteado, además de poner atención a sus efectos para luego evaluar y reflexionar en torno al trabajo realizado como base para una nueva planificación. Estas acciones se llevan a cabo de manera continua, es una metodología que permite ver la educación desde el prisma de la retroalimentación y reflexión continua, lo cual tiene su punto de partida en la correcta y oportuna toma de decisiones por parte del docente investigador.
Por otra parte, me parece importante destacar que en la etapa de recogida de información, llega a las manos del docente mucho material, a saber: fotografías, grabaciones de audio y video, el investigador puede llevar a cabo entrevistas, encuestas de opinión, entre otras. En este material hay información de los alumnos y no sólo en el ámbito formal estructural de los contenidos, sino también de su vida personal, por lo cual es necesario utilizar estas evidencias con la discreción y asertividad necesarias, cuidando el acceso de terceras personas a la información y la interpretación que podemos hacer de ella, por lo cual es necesario respetar ciertos principios éticos que van más allá de la investigación propiamente tal.
Finalmente, la metodología de la investigación acción en educación resulta ser una herramienta que puede traer muchos beneficios en el proceso de enseñanza aprendizaje y en el desarrollo profesional de quien lo lleva a cabo, sin embargo pienso que el factor tiempo puede resultar ser un obstáculo para su puesta en marcha. Por otra parte, esta metodología de investigación da la posibilidad, de tomar decisiones, lo cual resulta ser fundamental para la aplicación de acciones que mejoren su quehacer en el aula, ya que aquello, desde mi punto de vista, es una de las características que debe poseer un buen profesional.

Bibliografía:
 Bravo, D. y otros (2005). Encuesta longitudinal de docentes 2005. Departamento de Economía de la Universidad de Chile.
 Colas, M. (1994) La investigación acción: investigación educativa. Sevilla: Alfar.
 Elliot, J. (1993) El cambio educativo desde la investigación acción. Madrid: Morata.
 Goyette, G. (1988) La investigación-acción. Funciones, fundamentos e instrumentación. Barcelona: Alertes.
 Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
 Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

domingo, 10 de octubre de 2010

Distinción metodología cuali y cuanti

La investigación es un proceso sistematizado que tiene por objetivo solucionar algún problema o llenar vacíos en torno a alguna temática, en pro de la generación de conocimiento. A partir de la investigación científica se desprenden dos enfoques, a saber: cualitativo y cuantitativo, la primera tiene como objetivo la descripción de las cualidades de un fenómeno, en tanto que la segunda, recoge y analiza datos cuantitativos sobre las variables.
En este contexto es interesante mencionar características que son propias de cada uno de los métodos investigativos y mencionados con el fin de comprender las diferencias existentes entre ellos, a través de un parangón.
En primer término, el rol que juega el investigador en la investigación cuantitativa es cien por ciento objetiva y sus juicios, prejuicios y creencias no son importantes, en tanto que en la investigación cualitativa hay una subjetividad implícita, ya que el investigador se involucra, lleva a cabo un registro narrativo de los fenómenos de su interés, utilizando para ello instrumentos tales como observación participante y entrevistas no estructuradas, entre otras, lo cual produce, inevitablemente, un sesgo provocado por sus creencias personales.
La metodología cualitativa estudia contextos situacionales y estructurales, en tanto que la cuantitativa se hace cargo de la relación existente entre variables y las cuantifica, dicho de otra manera, las lleva a números, proporcionando de esta manera datos duros en la búsqueda de generación de conocimientos.
La investigación cualitativa, procura identificar la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica y su forma de interrelación, no posee control; en cambio la cuantitativa, intenta determinar las asociaciones y correlaciones entre las variables estudiadas, para luego generalizar los resultados obtenidos en torno a una muestra (sub grupo de la población) y poder realizar inferencias posteriores.
Por otra parte, en relación con las ventajas y desventajas de las metodologías, es posible afirmar que los métodos cuantitativos se tornan más débiles en cuanto a su validez interna, ya que, por lo general no se sabe si miden lo que realmente quieren medir, sin embargo, resultan ser bastante fuertes en cuanto a su validez externa, dicho de otra manera, lo que encuentran es generalizable al conjunto de una población. Por el contrario, los métodos cualitativos, son sumamente precisos en la información que obtienen (basándose en lo que se buscaba), sin embargo carecen de validez externa.
Una desventaja de la investigación cualitativa es su dificultad para generalizar, en cambio, la cuantitativa, elimina el azar con el test de hipótesis con el fin de aceptar o rechazar una hipótesis, a la vez que cuantifica la relevancia de un fenómeno.
Finalmente y en virtud de lo expuesto, concluyo que ambos métodos poseen ventajas y desventajas que los pueden hacer débiles en el desarrollo de una investigación y en los resultados obtenidos en la misma, en este sentido, la combinación de ambos métodos en una investigación, aporta mayor confiabilidad.

Código: 12 62 185

Bibliografía:
• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.

lunes, 23 de agosto de 2010

Estructura de una investigación cuantitativa: componentes básicos y sus implicancias.

Desde los inicios de su vida, el ser humano hace gala de su afán exploratorio, característica que se desarrolla a medida que se acrecienta el movimiento, en primer término cuando logra sostener la cabeza con sus propios medios, lo cual le da una visión panorámica del mundo, un lugar desconocido que poco a poco comienza a hacerse familiar. Luego, aprende a desplazarse, con lo cual, adquiere la posibilidad de acercarse a cada una de las cosas que llaman su atención para, a través de los sentidos, investigarla a fondo de una manera instintiva y carente de metodología científica.
En la medida en que comienza a instruirse, durante su paso por la enseñanza básica y media, se les encomienda realizar “trabajos de investigación”, con lo cual comienza una práctica semi formal del proceso investigativo y, posteriormente, al optar a cualquier grado académico, la investigación se vuelve una tarea que requiere de un mayor grado de complejidad, dada la utilización de un método científico para poder llevarla a cabo y concretar la idea de una tesina o tesis.
Dado lo anteriormente expuesto, la pregunta lógica que se viene a la mente es ¿qué es una investigación?. La palabra “investigación” proviene del latín in (en) y vestigare (hallar, inquirir, indagar, seguir vestigios) , en este contexto, podemos dar una definición elemental que tenga relación con descubrir e indagar en relación con algo y, de manera más formal y concordando con Ander-Egg, afirmar que “es el proceso que, utilizando el método científico, permite obtener nuevos conocimientos en el campo de la realidad social (investigación pura) o bien estudiar una situación para diagnosticar necesidades y problemas a efectos de aplicar los conocimientos con fines prácticos”.
Existen dos enfoques de investigación, a saber: cuantitativo (se centra en aspectos suceptibles de ser cuantificados) y cualitativa (busca descubrir el sentido y el significado de las acciones sociales). Para efectos de este ensayo nos centraremos en el primer enfoque mencionado.
Previo a la investigación, nace una idea que puede ser originada al ver una película, en una conversación, en un paseo, mientras se trabaja, leyendo una revista, entre muchas otras que se relacionan con la vida del potencial investigador y de su quehacer profesional.
Esta idea permanece como huésped en la mente del investigador hasta que se transforma en el problema de investigación que, resulta ser el aspecto central y el reconocimiento o identificación del problema. En este contexto, un problema surge cuando una solución conocida es puesta en duda, no se comprende algún hecho de la realidad, el conocimiento o solución del problema pone en evidencia a otro hasta ese momento desconocido, las explicaciones o situaciones existentes son insatisfactorias o cuando se provoca una necesidad que antes no existía.
Es importante destacar que posee cuatro elementos centrales, a saber:
• Pregunta de investigación: Es el planteamiento inicial y se escribe en forma de pregunta.
• Objetivos de la investigación: Son la guía del estudio y es necesario tenerlos presente durante todas las actividades de generación de conocimientos ya que son las guías, las metas y los compromisos de la investigación.
• Objetivos específicos: Son aquellos que se orientan al logro del objetivo general y se desprenden de él.
• Preguntas de investigación: Es la operacionalización de cada uno de los objetivos, se obtienen transformándolos a pregunta que, deberán ser respondidas en el transcurso de la investigación.
Una vez concretado el problema de investigación, se hace necesario justificar por qué es necesario y/o importante que la investigación se lleve a cabo en el contexto de la disciplina en que se va a desarrollar, dicho en otras palabras, cuales son las razones prácticas que la justifican. A este respecto existen cinco motivos por los que se busca la justificación:
1. Conveniencia
2. Relevancia social
3. Implicancias prácticas
4. Valor teórico
5. Utilidad metodológica
Obviamente, es poco probable que una investigación pueda justificarse con estos cinco parámetros, por lo cual es importante que lo haga, al menos con uno de ellos.
Así mismo, es importante tener en cuenta la viabilidad de una investigación, dicho en otras palabras, establecer la factibilidad de su realización dados los recursos con los que cuenta el investigador, ya que existe un sinnúmero de limitantes que pueden amenazar la concreción del mismo.
De esta manera se llega al punto en que es necesario comenzar a trabajar en la investigación propiamente tal, para lo cual es menester contextualizar y fundamentar teóricamente el estudio con lo que se denomina Marco Teórico, lo cual consiste en explicar y analizar teorías, enfoques, investigaciones y antecedentes generales que se escojan como atingentes para el encuadre del estudio.
En palabras de Hernández y otros (1997) el marco teórico posee seis funciones principales, a saber:
1. Ayuda a prevenir errores que se han cometido en otros estudios.
2. Orienta sobre cómo habrá de llevarse a cabo el estudio.
3. Amplia el horizonte del estudio y guía al investigador para que este se centre en su problema evitando desviaciones del problema original
4. Conduce al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán de someterse a prueba en la realidad
5. Inspira nuevas líneas y áreas de investigación
6. Provee de un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio
Luego de tener claras las funciones del marco teórico se da paso a su elaboración, para lo cual se debe comenzar por la revisión de literatura existente, para lo cual es necesario detectar aquella que sea atingente a la temática de la investigación y otros materiales de diversa índole que puedan ayudar a concretar este fin. La selección de este material se hace a través de libros, revistas, estudios realizados con anterioridad y otras publicaciones emanadas de fuentes primarias, secundarias y/o terciarias. También se puede recurrir a la realización de entrevistas a expertos en la materia de interés, visualización de videos y películas, trabajos presentados en conferencias, seminarios y otros similares.
En este contexto, se procede a adoptar una teoría que satisfaga al investigador y que conlleve a desarrollar una perspectiva teórica o de referencia.
La elaboración de un marco teórico conlleva muchas horas de dedicación y trabajo sistematizado, por lo cual es condición sine qua non ser perseverante para lograr su concreción. Una vez que esto ocurre se puede comenzar con el planteamiento de hipótesis. Pero, ¿qué es una hipótesis?, en palabras sencillas, es una explicación posible o provisional sobre un fenómeno o problema. Para su formulación deben tomarse en cuenta diversos factores, sucesos, condiciones, o datos que el investigador se ha ocupado de recopilar. En este sentido, es una posible respuesta a las preguntas de investigación y representan el eje del método deductivo cuantitativo.
Dentro de las características que debe poseer una hipótesis, está el hecho de que pueda ser verificada, concreta y clara en sus conceptos y limitación espacio temporal, debe ser específica pero a la vez significativa y estar relacionada con las técnicas y el conocimiento disponible.
En este contexto, debe tenerse en cuenta que para que una hipótesis este bien formulada debe poseer elementos observables y, por consiguiente, medibles, de esta manera, no puede llevarse a cabo una investigación si no se utilizan indicadores que midan las variables de las hipótesis planteadas. Así, las variables, entendidas como “una propiedad que puede variar y cuya variación es susceptible de medirse”, ocupan un lugar protagónico en una investigación, por consiguiente deben estar bien definidas al momento de llevar a efecto la recolección de datos. Posteriormente es necesario ejecutar la operacionalización de las variables que consiste en hacer una definición conceptual, luego operacional y, finalmente, encontrar los indicadores.
A estas alturas, llega el momento de seleccionar el diseño apropiado para la investigación, que es un plan o estrategia que se efectúa para obtener la información que se necesita en una investigación y cuyo objetivo es responder a las preguntas de investigación, alcanzar los objetivos planteados y contrastar los objetivos de investigación. A este respecto, las investigaciones cuantitativas pueden ser diseños experimentales y no experimentales, las primeras se refieren a aquellas en que se efectúa una manipulación intencionada de las variables de estudio, en tanto que las segundas se realizan sin la manipulación deliberada de variables y sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para su posterior análisis.
El paso a seguir en el proceso de desarrollo de una investigación es la extracción de muestra y para ello es necesario tener claros conceptos tales como población, (conjunto de todos los casos que concuerdan con una serie de especificaciones) muestra, (sub grupo de la población) parámetros muestrales (las poblaciones deben situarse claramente en torno a sus características de contenido, lugar y en el tiempo) y, unidades muestrales (objetos o sujetos de investigación que concuerdan con una serie de características que van de acuerdo a los intereses de investigación). Por otra parte, cabe mencionar a las muestras probabilística y no probabilística, la primera es un subconjunto donde todos los elementos de la población tienen la misma probabilidad de ser escogidos (los resultados son generalizables a la población) y, la muestra no probabilística es dirigida y la selección de elementos depende del criterio del investigador (sus resultados son generalizables a la muestra en sí y no generalizables a una población).
A estas alturas, la investigación comienza a recorrer su recta final, ya que ha llegado la etapa de recolección de datos, en la cual se selecciona un instrumento de medición, se aplica y se codifican los datos. La medición implica asignar números objetos y eventos de acuerdo con reglas, por su parte, el instrumento de medición debe poseer, como características mínimas confiabilidad (grado en que la aplicación repetida del instrumento al mismo sujeto u objeto produce iguales resultados) y validez (grado en el que un instrumento realmente mide una variable que pretende medir).
Finalmente, queda la realización del análisis de datos, para lo cual, antiguamente se utilizaba lápiz, papel y calculadora, sin embargo con el paso del tiempo y el avance de la tecnología, en la actualidad se cuenta con programas computacionales que permiten economizar tiempo y esfuerzo. Uno de los programas que, desde hace unos años, se utiliza con mayor frecuencia es el programa estadístico SPSS, entre otros motivos, porque resulta ser amistoso en su utilización, ya que no requiere un conocimiento tan avanzado en el ámbito computacional.
Una vez terminado el análisis de datos, el investigador se encuentra en posición de comenzar a pensar en las conclusiones que emanan de su estudio para concluir con su investigación.





Bibliografía:
• Ander-Egg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen.
• Gonzalez, M. (1997). Metodología de la investigación social. Madrid: Aguaclara.
• Hammersley y otro (1994). Métodos de investigación. Barcelona: Paidós.
• Hernández, R. y otros (1997). Metodología de la investigación. Naucapan de Juárez: McGraw-Hill.
• Morris, D. (1995). El mono desnudo. Barcelona: Plaza y Janes Editores, S.A.